GUÍA DE ESTUDIO DEL EVANGELIO – ¿CÓMO SER UN SACERDOTE DE CONVICCIONES DE FE Y DE ACCIÓN PASTORAL, SEGÚN SAN PABLO?

PROPUESTA DEL EQUIPO DE CIUDAD JUÁREZ
Semana del 13 al 19 de enero 2014

¿CÓMO SER UN SACERDOTE DE CONVICCIONES DE FE Y DE ACCIÓN PASTORAL, SEGÚN SAN PABLO?

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P. Efren Hernández Navejas

 

 

El P. Efren es sacerdote diocesano de la Diócesis de Ciudad Juárez en el estado de Chihuahua, miembro del Prado de Compromiso Definitivo desde 1985. Ha ocupado diferentes cargos en la diócesis como Vicario de Pastoral, Responsable del Secretariado de Evangelización y Catequesis entre otros. Actualmente y, desde hace casi trece años, en párroco de la Parroquia de la Sagrada Familia, parroquia de clases medias ubicada en la zona centro-norte de Ciudad de Juárez de unos 27,000 habitantes. También en la actualidad es profesor de Teología Pastoral del Seminario de la Diócesis y del de la Diócesis del Paso Texas.

En la Parroquia de la Sagrada Familia hay unos 350 agentes de pastoral activos de diferentes programas de evangelización: catequesis de niños y adolescentes (primaria y secundaria), catequesis de la confirmación, equipo de liturgia, de pastoral social, de pastoral vocacional y de matrimonios entre otros.  

 

1. OCASIÓN DEL ESTUDIO:

          En la parroquia convivimos tres tipos de personas: los que ocasionalmente acuden a solicitar algún servicio como: bodas, bautismos, funerales, bendiciones; una gran cantidad de personas que sólo vienen a la Eucaristía dominical y a la confesión frecuente y, el numeroso grupo de servidores en los diferentes ministerios, de la Caridad, la Evangelización, Catequesis, de los jóvenes, los matrimonios y la liturgia.

    Este último grupo suele tener una mayor avidez de conocimientos, algunos asisten a clases de Biblia o de Teología, así como a cuanto curso se ofrece en las diferentes parroquias, lo cual les hace proclives a una pastoral de eventos y, por lo mismo, me ejercen presión para que también en esta parroquia, se impartan todos los cursos, talleres, conciertos que han visto, nomás porque les parecen bonitos, tal vez también, útiles.

Este último tipo de fieles constituyen para mí una gran tentación: ser un sacerdote de opciones y convicciones, que conduzca a los fieles según el plan parroquial de pastoral,  o un sacerdote sujeto a las presiones sociales, a la repetición de eventos que atraen a grandes masas, en resumen, o ser un sacerdote <> o un sacerdote de convicciones de fe y acción pastoral.

De ahí que me pareció bien acudir al Apóstol Pablo para ver: ¿Qué hace o dice Pablo, que refleje su fe y sus convicciones de discípulo y apóstol?

Para ello invoco primero al Señor:

 

2. ORACIÓN:

 

¡Oh Verbo! ¡Oh Cristo!

¡Qué bello eres! ¡Qué hermoso eres!

¿Quién sabrá conocerte? ¿Quién podrá comprenderte?

Haz, oh Cristo, que yo te conozca y que te ame.

Ya que tú eres la luz, deja llegar un rayo de esta divina luz sobre mi pobre alma,

 a fin de que pueda verte y comprenderte.

Pon en mí una gran fe en ti, a fin de que

 todas tus palabras

sean para mí otras tantas luces que me iluminen y

me hagan ir a ti, y seguirte, en todos los caminos de la justicia y de la verdad.

 

¡Oh Cristo! ¡Oh Verbo!

Tú eres mi Señor y mi solo y único Maestro.

 Habla, yo quiero escucharte y poner tu palabra en práctica.

Quiero escuchar tu divina palabra, porque viene del cielo.

 Quiero escucharla, meditarla, ponerla en práctica,

porque en tu palabra está la vida, la alegría, la paz y la felicidad.

Habla Señor, tú eres mi Señor y mi único Maestro y no quiero escucharte sino a ti.

 

3. PALABRA DE DIOS TOMADA DEL LIBRO DE LOS HECHOS 9, 1 – 19 :

 

“Entre tanto, Saulo, que seguía amenazando de muerte a los discípulos del señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas de presentación para las sinagogas de Damasco, con el fin de llevar encadenados a Jerusalén a todos los que encontrara, hombres o mujeres, que siguieran el camino de Jesús.

Cuando estaba ya cerca de Damasco, de repente lo envolvió un resplandor del cielo, cayó a tierra y oyó una voz que decía: Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres Señor? La voz respondió: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad y allí te dirán lo que debes hacer.

Los que lo acompañaban se detuvieron espantados; oían la voz, pero no veían a nadie.  Saulo se levantó del suelo y aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada; así que lo llevaron de la mano y lo introdujeron a Damasco, donde estuvo tres días sin ver y sin comer ni beber.

Había en Damasco un discípulo llamado Ananías.  El Señor le dijo en una visión: Ananías!

Él respondió: Aquí me tienes, Señor.   Y el Señor le dijo: levántate, vete a la calle llamada Recta y busca en la casa de Judas a un tal Saulo de Tarso.  Está allí orando, y ha visto a un hombre llamado Ananías, que entraba y le imponía las manos para devolverle la vista.   Ananías respondió: Señor, he oído a muchos hablar del daño que ese hombre ha hecho en Jerusalén a los que creen en  ti; Pero el Señor le dijo: Vete éste es para mí instrumento elegido para anunciar mi nombre a todas las naciones.  Yo le daré a conocer cuánto tendrá que padecer por causa de mi nombre.

Ananías fue, entró en la casa e impuso las manos y dijo: Hermano Saulo, Jesús el Señor que  se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.   En ese momento, recuperó la vista y a continuación  fue bautizado.  Luego comió y recobró las fuerzas”.   Palabra de Dios.

 

4. PREGUNTAS QUE ME AYUDAN A HACER PASAR EL EVANGELIO A MI VIDA DE PASTOR. (Cada uno se las puede formular o puede hacerse otras apropiadas).

 

a. ¿Cómo reacciona Jesús resucitado ante su perseguidor?

Jesús sale al encuentro de Saulo cuestionándole: “¿por qué me persigues?” Le revela a Saulo: “yo soy Jesús a quien tú persigues”. Y luego le manda: “Levántate, en la ciudad te dirán lo que tienes que hacer”.  

 Jesús desde el principio le pide que escuche, como discípulo, y actúe como apóstol. Pablo guardará tres días de ayuno, sin poder ver.

 En el relato de la oración de Ananías con Jesús, aparece la voluntad de Jesús: éste es para mí un instrumento elegido para anunciar mi nombre a todas las naciones, a sus gobernantes y al pueblo de Israel. 

Le daré a conocer cuánto tendrá que padecer por causa de mi nombre.  Ananías le impone las manos diciéndole: Hermano Saulo, El Señor que se te apareció me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.  Saulo recuperó la vista y fue bautizado.

 

b. ¿Cómo reacciona Saulo ante la voluntad del Señor?

     Saulo el rebelde, se convence de que estaba equivocado;

Se convence de la existencia del resucitado;

Percibe el testimonio de amor de Ananías, que le dice con verdad: hermano;

Empieza a ver y sentir al Señor y a su Espíritu Santo;

Se doblega y deja bautizar.

 

c. ¿Qué aprendo de la experiencia de Saulo?

Es más fácil convencerme de que estoy equivocado, aceptarlo, reconocer mi error y ponerme en el camino de la verdad, de la humildad, de N. Sr. Jesucristo que, aferrarme a vivir en la mentira, o de las verdades a medias de mis proyectos personales.

La convicción de fe que me deja es que, siempre lo más importante es el proyecto de Jesucristo para mí, que mi proyecto personal para Dios y que los proyectos personales de los fieles.

El proyecto de Dios para mí, pasa por la condición de que yo me haga su discípulo y apóstol suyo, interesado siempre en conocer y hacer la voluntad del Señor, antes que ceder a intereses personales aunque sean muy ‘religiosos’.

Una convicción pastoral es, no hay que claudicar en el acompañamiento de los fieles, ubicándoles siempre en su condición de discípulos y misioneros, antes que, en repetidores de esquemas que favorecen más las emociones que las convicciones.  

 

5. LECTURA COMPLEMENTARIA: Desde la Escuela del P. Chevrier.

Se puede consultar El Verdadero Discípulo, Pág. 207 – 210; 491 – 498 (Recuerda que en la Biblioteca de este Sitio está el libro del Verdadero Discípulo y, si gustas, lo puedes consultar ahí).

Después de una lectura leditada del texto nos hacemos esta pregunta: ¿A qué renuncias me conduce el seguimiento de Nuestro Señor Jesucristo?

 

6. ORACIÓN FINAL:

 

Gracias Señor, por permitirme comprenderte y conocerte.

Porque por medio de los fieles también  me hablas,

Aunque muchas de las veces uno no alcanza a escucharte.

Gracias por así te ha parecido bien.