GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – El Descanso Recreativo del Discípulo de Jesús

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TORREÓN
Semana del 3 al 9 de marzo 2014

EL DESCANSO RECREATIVO DEL DISCÍPULO DE JESÚS 

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Cesar Castillo

 

Mi nombre es Cesar Castillo, soy vicario en la Parroquia del Inmaculado Corazón de María, en la Diócesis de Torreón.

Este EE lo realizo desde el contexto que estoy viviendo. En la parroquia en la que participo, el trabajo nos ha rebasado. La acción evangelizadora en la parroquia es imposible que dependa de dos sacerdotes. Si así fuera, viviríamos en la frontera entre atraer a todos hacia Jesucristo y hacer de todos los asistentes seguidores nuestros; y esto último sería el resultado más probable. La tarea evangelizadora es de todos los bautizados, y de cada una desde su propio don, ministerio y actuación (1Co 12). 

Cierto es que son pocos los trabajadores en la viña del Señor, pero también es cierto que es una inmensidad quienes se pueden integrar en el proceso de evangelización. Yo apuesto por esto último. 

Quiero dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿El sacerdote, como discípulo que participa en el proceso evangelizador, qué cuidados ha de tener de sí, en el proceso evangelizador a ejemplo de Jesús como pastor que anuncia y significa el Reino de Dios, que abre momentos de descanso y de encuentro con el Padre?

En el texto propuesto es Mc 6, 30-32. Su contexto es claro, los Doce han participado de la misión de Jesús (Mc 6,6b-13),  y ahora se reúnen con Él. El trabajo misionero es en exceso (cfr. Mc 6, 31b), rebasa a los Doce y al Maestro. Se expresa que “Jesús recorría los pueblos de alrededor enseñando” (Mc, 6,6b). Puesto que su fama se ha extendido (Mc 6,14), hay una muchedumbre que lo busca para escucharlo y, al hacerlo queda admirada (Mc 6,2b; 6,32). En medio de todo esto, Jesús, no deja de cuidar la salud y el bienestar propio y de los Doce.

  

1.- Oración al Espíritu:

Señor, dame siempre tu Palabra cotidiana.
Es como el pan: sacia y provoca más hambre de ti.

Es como el agua: riega, fecunda, refresca, limpia y estimula el ansia de ti.

Es como la luz: ahuyenta las tinieblas e ilumina los ojos
para que contemplen mejor tus maravillas en las criaturas.

Es como una voz misteriosa y penetrante: cuestiona y responde, entristece y alegra;
sume en el sufrimiento y abre a la esperanza.

Es como el bisturí del cirujano: penetra en lo íntimo del ser,
hiere y sana, angustia y libera; inquieta y trae paz.

Y cuando hiere de muerte al hombre viejo, que existe en todos nosotros,
alumbra al hombre nuevo, creado en la verdad y la justicia, en la libertad y en el amor.

Que sea tu Espíritu, el que abra nuestro entendimiento,para que podamos comprender que Jesucristo lo es todo.

 

2.- Leer el texto sin prisas: Mc 6,30-32.

Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Vengan ustedes solos a un lugar deshabitado, para descansar un poco. Porque eran tantos los que iban y venían, que no tenían ni tiempo para comer. Se fueron, pues, en la barca, ellos solos, a un lugar deshabitado

 

3.- Para hacer pasar a Jesucristo a la vida.

Por los evangelios, sabemos que Jesús mantenía un estilo de vida saludable. De igual forma, es evidente que para Él la salud de las personas era algo muy relevante. Con esto nos referimos a a salud integral. Las curaciones que Él realizó, tanto de tipo físico, psicológico o espiritual, son testimonio contundente a este respecto.

El Señor Jesús, a partir de su propio ejemplo, nos dejó pautas concretas a seguir para cuidar nuestra salud de modo integral, de manera que se puede cultivar una vida laboral satisfactoria y disfrutar, a la vez, de una existencia abundante y plena, sin caer en las garras del estrés negativo.

Para reflexionar… Tres elementos a tener en cuenta para que el sacerdote-discípulo, partícipe de la misión de Jesús:

  •  Reunirse con Jesús para participarle lo hecho y lo compartido en la jornada.

-    “Si deseas conocer a Dios, aprende primero a conocerte a ti mismo” (Evagrio Póntico). Tener en cuenta que reunirse con Jesús, es el momento idóneo para encontrarse consigo mismo y con Dios. Es el encuentro que edifica e identifica. ¿La espiritualidad que vivo, cómo me re-crea?

 

  • Jesús invita al descanso, que es parte de la misión.

-    La Organización Mundial de la Salud define el término salud de completo bienestar físico, psicológico, espiritual y social, y no solamente la ausencia de enfermedad. De manera que la palabra salud se refiere a todas las dimensiones del ser humano.

 

-    ¿Cómo llevo a cabo mi responsabilidad de autocuidado? ¿Cuento con alguna técnica para ello? ¿Cómo manejo el estrés negativo de la demanda laboral del ministerio sacerdotal? ¿Padezco alguna enfermedad física, psicológica, espiritual o social? ¿Duermo el tiempo necesario para reparar las fuerzas? ¿He aprendido a descansar psicológica y físicamente? ¿Soy consciente de mis limitaciones físicas o me dejo arrastrar por un ejercicio sacerdotal narcisista y autosuficiente que Jesús no enseñó? ¿La vida sacerdotal se ha convertido sólo en trabajo, en descuido de amistades, ejercicio físico, crecimiento intelectual?

 

  • Ir a lugares solos.

 -    Es el espacio oportuno para aumentar el nivel de inteligencia emocional para enfrentar los desafíos que presenta la experiencia que brota de la “Alegría del Evangelio”, desde el desarrollo de las habilidades emocionales, cognitivas y de conducta.

 

Cuando la evangelización es del sacerdote, llega a expresar con toda seguridad su ser sacerdotal desde la pobreza autosuficiente y narcisista de su persona. Cuando en la evangelización es Cristo quien muestra su fuerza en la debilidad, no queda más que reconocer, que seguimos siendo conducidos por el Maestro, que nos hacer ser buen pan para ser saboreado y comido por los demás.

 

4.- Tras las huellas del Padre Chevrier.

“El sueño.

El sueño es un descanso que Dios nos ha dado para reparar nuestras fuerzas perdidas por el trabajo y por la jornada. 

Hay que tomar el descanso necesario para mantener nuestro cuerpo apto para el trabajo.

Hay que acostarse a buena hora y levantarse temprano; saber que el trabajo ya de noche es penoso, perjudicial a la salud y que es una grave equivocación dejar para el final nuestro trabajo, breviario, oración. Se hace mal, para quitárselo de encima, más que por cumplir una obligación, sin obtener ningún fruto.

Cuando se madruga, la jornada está siempre más llena, se tiene oración, se dice el breviario a su tiempo, uno está más contento toda va mejor y más ajustado a la jornada, no se encuentra uno retrasado. Si comenzamos mal la jornada, no la terminaremos mejor.

 

Práctica

En general, el tiempo de reposos que necesita una persona de buena salud es de siete a siete horas y media.

Acostarse a las nueve o nueve y media y levantarse a las cuatro y media es lo establecido en la casa. Si hay razones para actuar de otra manera, nunca se haga sin permiso. Fácilmente se altera la salud cuando no se toma el descanso necesario o se acuesta uno tarde. No perdamos nuestro tiempo durante el día y lo tendremos para todo. Fijémonos bien nuestras horas de trabajo y diversas ocupaciones y todo irá mejor para levantarse y acostarse. Levantarse y acostarse es artículo muy importante para pasar bien la jornada. No se debe dormir durante el día sin necesidad ni permiso; debemos acusarnos de haberlo hecho, cuando esto suceda”. (VD 193.194).

 

5.- Oración final

Señor Jesucristo, Tú que eres manso y humilde de corazón ofreces a los que vienen a tu un yugo llevadero y una carga ligera; dígnate, pues, aceptar los deseos y las acciones de cada día: que podamos descansar durante la noche para que así, renovado nuestro cuerpo y nuestro espíritu, perseveremos constantes y alegres en la misión que nos has participado.