GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – LA MISIÓN DEL SIERVO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 10 al 16 de marzo 2014

LA MISIÓN DEL SIERVO

Isaías 49,1-6: La Misión del Siervo
(Segundo cántico del siervo)

Circle-VD-2-March-10-2014

P. Emilio Zaragoza
Diócesis de Tula

 

Ocasión del Estudio de este Evangelio

Hace dos años llegué a la parroquia de Santiago Apóstol en Atotonilco de Tula, Hidalgo. Estoy solo como presbítero, formando equipo parroquial con tres Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (ss.cc.), con el deseo de incluir al menos a un laico o laica de tiempo completo en el equipo. Hemos constatado que no estamos llegando a los más alejados y a los excluidos sociales. Hemos pensado en varias opciones, una de las cuales es ir a hombres y mujeres que se sienten excluidos/as por alguna circunstancia de su forma de vida, o bien, por alguna adicción. Deseamos que ellos se sepan y se sientan Iglesia y que serán bienvenidos/as en todo momento, deseamos darles a conocer a Jesucristo, colocando el Evangelio en sus manos. Así se sabrán dignificados por Él y a su vez llamados a llevar a otros, que estén en circunstancias similares, la Buena Nueva de Jesucristo.

 

Invocación al Espíritu Santo

Espíritu Santo, Amor increado, rompe las barreras que nos impiden salir a las plazas y anunciar la Buena Noticia de salvación.

Danos oído y lengua de discípulo para hablar las lenguas de quienes se sienten no entendidos ni incluidos ni llamados a tu pueblo santo. Y que, formando todos una comunidad de hermanos, podamos avanzar unidos a Jesucristo hacia el encuentro de nuestro Padre Dios que nos espera para el abrazo eterno. Amén.

 

Texto bíblico
Isaías 49,1-6

1 Escúchenme, islas; presten atención, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. 2 Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba 3 y me dijo: Tú eres mi siervo –Israel- de quien estoy orgulloso. 4 Mientras yo pensaba: En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas; en realidad mi derecho lo defendía el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. 5 Y ahora habla el Señor, que ya en el vientre me formó siervo suyo, para que trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel –tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza-: 6 Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance el confín de la tierra.

 

Hacer pasar la Palabra a la vida a la luz de Jesucristo

1)    ¿Cuál es la experiencia del siervo en su llamado y en su misión?

2)    ¿Cómo encontramos estos trazos del siervo en la vida de Jesucristo nuestro Señor?

3)    El siervo hace la experiencia de haber sido llamado personalmente y moldeado de una forma especial para la misión (verso 2) ¿Cómo te sientes llamado al servicio de la Palabra divina desde la raíz de tu existencia? Y ¿Como vives el llamado personal y te sabes moldeado para una misión concreta?

4)    El siervo sufre la fatiga y experimenta el fracaso de la misión; pero vive la certeza de que el Señor tiene su salario (v 4) ¿Cómo vives los fracasos pastorales en la misión? y

5)    ¿Cómo es tu experiencia de confianza en Jesucristo que te ha llamado y enviado?

6)    ¿Cómo vives el impulso del Espíritu a llevar la luz salvadora a los alejados y a los excluidos de tu parroquia o comunidad?

 

Bajo la guía del P. Antonio Chevrier

Dice el P. Antonio Chevrier: “hay que instruir a los ignorantes, evangelizar a los pobres. Es la misión de nuestro Señor. Es la misión de todo sacerdote, particularmente la nuestra: es nuestra herencia. Ir a los pobres, hablar del Reino de Dios a los obreros, a los humildes, a los pequeños, a los abandonados, a todos los que sufren. ¡Se nos permite ir como nuestro Señor, como los apóstoles, ‘a los lugares públicos y a las casas’ (Hch 20,20), a las plazas, las fábricas, las familias, a llevar la fe, predicar el Evangelio, catequizar, dar a conocer a nuestro Señor!” (P4, 161). “La gente no viene, hay que salir a buscarla” (VD 450)

 

Luces y Llamado y cómo los vas a compartir a otros el fruto de tu Estudio de Evangelio

Luces que el Espíritu ha suscitado en tu vida de discípulo y apóstol de nuestro Señor y el llamado que te hace.

 

Oración a Jesucristo nuestro Señor

 Oh Verbo! ¡Oh Cristo!
Qué bello y qué grande eres!
¡Quién acertara a conocerte!
¡Quién pudiera comprenderte!

 Haz, oh Cristo,
que yo te conozca y te ame.

Tú que eres la luz,
manda un rayo de esa divina luz
sobre mi pobre alma,
para que yo pueda verte y comprenderte.
Dame una fe en ti tan grande,
que todas tus palabras
sean luces que me iluminen,
me atraigan hacia ti
y me hagan seguirte
en todos los caminos
de la justicia y de la verdad. 

¡Oh Cristo! ¡Oh Verbo!
¡Mi Señor y mi único Maestro!
Habla, que quiero escucharte
y poner en práctica tu palabra.
Quiero escuchar tu divina palabra,
que sé que viene del cielo.
Quiero escucharla, meditarla, practicarla,
porque en tu palabra está la vida,
la alegría, la paz y la felicidad.

Habla, Señor.
Tú eres mi Señor y mi Maestro.
Quiero escucharte sólo a ti.

Beato Antonio Chevrier (1826 – 1879)

 

Equipos de Trabajo

HERMOSILLO
Julio de 2014
CIUDAD JUÁREZ
Agosto 2014
Enero de 2014
***CHIHUAHUA***
SEPTIEMBRE 2014
Diciembre de 2013
TORREÓN
Febrero de 2014
GUADALAJARA
Mayo - Junio de 2014
TULA
Marzo de 2014
TLALNEPANTLA
Abril - Mayo de 2014

 

CIUDAD DE MÉXICO
Abril - Mayo de 2014