GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – JESÚS “EN CRECIMIENTO”

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 24 al 31 de marzo 2014

JESÚS “EN CRECIMIENTO”

Circle-EstudioEv-March25-2014

VÍCTOR MANUEL CASTILLO

 

1. Desde qué realidad propongo este EE

     Soy sacerdote desde hace 28 años y, en mi paso por las distintas parroquias, he quedado cuestionado y marcado por la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor  Jesucristo; verlo y contemplarlo sufriente, fracasado, trasformado en plenitud de vida. Esto me ha llevado a re-pensar y ver mi vida, es decir, la cruz de mi vida, de mi sufrimiento existencial y algunos fracasos. Sufrimiento existencial que me ha llevado a conocerme, valorarme, aceptarme, lo cual ha propiciado crecer como persona. En una palabra a resucitar.

La cruz la refiero al sufrimiento, a reconocerme y aceptar a través de terapias, cursos, estudio, reconciliación (sacramento); la oración (meditación) y la resurrección, la refiero a los cambios que he hecho y se notan en mi imagen corporal, en el modo de conducirme, en el  modo de manejarme, en el modo de ampliar mis pensamientos al aprender a des-aprender.     

       Las imágenes de Cristo sufriente: Señor de la Tres Caídas, Señor de la Buena Muerte y el Santo Entierro junto con los viacrucis vivientes, me cautivan y me causan mucho dolor;  pero siento mucho más dolor cuando veo que Cristo sigue sufriendo en el ser humano concreto de mi parroquia y lo veo a través de los servicios que me piden: veo a ancianos abandonados, a mujeres golpeadas y que lo permiten, a personas atoradas en su vida con todas las posibilidades de crecer, pero que no se dan cuenta. Veo la pobreza extrema, o más bien miseria, a jóvenes frustrados y enfermos…  todo esto me llena de retos y ardor por compartir que sí es posible morir y resucitar.

 

2. Oración al  Espíritu Santo 

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía tu Espíritu y serán creadas todas las cosas, y se renovará el orden de esta tierra.

 

Oremos: Señor, tú que has formado los corazones de tus fieles con la iluminación de tu Espíritu, concédenos comprender esta vida según ese mismo Espíritu y contar siempre con tu apoyo. Por Cristo nuestro Señor. Amén

 

 

3. Palabra de Dios

  • Mc. 1, 12 – 13

“En seguida el Espíritu lo llevó al desierto, donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían”.

 

  • Mt. 17, 1 – 9

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.

Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús.

Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo».

Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.

Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: «Levántense, no tengan miedo». Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.

Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

 

  • Jn. 20, 26 – 29

Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!».

Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe».

Tomas respondió: «¡Señor mío y Dios mío!.

Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».

 

 

4. Mirando a Jesús  

En el texto de San Marcos,  te invito a que contemples a Jesús obediente al Espíritu que lo conduce al desierto, pero sobre todo te sugiero que contemples a Jesús que vive con las FIERAS y es servido por los ÁNGELES.       

En el texto de Mateo,  te invito a ver el rostro resplandeciente de Jesús y su ropa blanquísima. También contempla el gesto y palabra de Jesús: toma a los apóstoles y les dice NO TENGAN MIEDO. Y sientas, en tu cuerpo, las palabras del PADRE: “ESTE ES MI HIJO QUERIDO”.      

En el texto de San Juan, te invito a contemplar a Jesús RESUCITADO, pleno, sereno, deseando paz y mostrando sus heridas.

4. HACER PASAR A JESUCRISTO A LA VIDA        

Hoy como sacerdote que eres ¿con que fieras vives? (egolatría, aislamiento, lujuria, protagonismo, dinero, poder, etc.)      

Hoy reconoces y valoras la presencia de tantos ángeles a tu alrededor? ¿Permites que te sirvan como a Jesús en su desierto?       

Tu rostro, hoy  ¿que dice? ¿brillas? ¿aceptas tu misión, incluso de sufrimiento y así brillas, es decir la aceptas y la vives?

Al igual que Jesús, ¿te sientes amado por el Padre?      

Al igual que los Apóstoles ¿qué te tira, que te hace poner tu rostro en tierra? ¿ tienes miedo de brillar?        

Jesús pasa de la muerte a la vida, resucita,  las heridas siguen ahí, pero ahora el esta lleno de vida , de paz, sin resentimientos, ¿tu experimentas la resurrección? ¿hoy resucitado como llevas tus heridas, en ti hay ¿paz? Eres libre?

 

5.- En la escuela del P. Chevrier

En este tiempo de Cuaresma, medita los textos de los misterios dolorosos y gloriosos del Rosario del P. Chevrier:

 

Es en su Pasión que Nuestro Señor fue más hermoso y más perfecto.

P.2.p.145

 

 

¡Con qué generosidad se ofrece a su Padre!

¡Con qué sumisión acepta los rigores de su justicia!

¡Con qué calma habla de su muerte y la anuncia a sus discípulos!

¡Con qué dignidad habla a sus enemigos!

¡Con qué bondad los trata!

¡Con qué dulzura se entrega a ellos y se deja conducir a donde ellos quieren!

¡Con qué paciencia sufre!

¡Qué silencio en todas las acusaciones!

¡Con qué humildad recibe las afrentas y las injurias!

¡Con qué bondad perdona!

¡Con qué perfección obedece!

¡Con cuánto amor sufre!

¡Con cuánto poder muere!

Todo esto voluntariamente, por amor a su Padre y a nosotros.

Ms 6, 18 a

 

 

“Yo soy su Rey, mírenme: llevo una corona de espinas…, porque soy rey de la verdad; sufro por la verdad y doy testimonio a la verdad que he traído del cielo… Cualquiera que haya luchado por la verdad, será coronado por la verdad… Se me corona rey de la verdad y miro como mis súbditos a todos aquellos que luchan por la verdad.

 

Mírenme, soy su Rey: llevo como signo de mi poder un junco en la mano derecha, no vengo ni a luchar ni a derrocar, ni a destruir a los hombres, ni a obligarlos. Mi reino es el de la bondad, de la dulzura y la paz… Quiero que mis soldados sean como corderos en medio de los lobos y que sepan sufrir y morir como yo, sin quejarse. Bienaventurados los mansos, porque de ellos será la tierra…

 

Mírenme, soy su Rey: mi reino no es de este mundo, llevo por manto un harapo púrpura. No he venido a conquistar la tierra, amasar fortunas, vivir en la abundancia y la riqueza. No tengo más que un establo por casa, un poco de paja por colchón, no tengo dinero, ni asilo y no tengo más que una tabla para morir. Soy el rey de la pobreza, el rey de los pobres y digo a quienes quieran seguirme: “Vendan todo lo que tienen y síganme”. “Bienaventurados los pobres, que yo les daré el cielo como herencia”.

Ms 5, 22 b

 

““Y de pronto, ocurrió un gran terremoto”.

Mt 28, 2

 

Y el divino Salvador, con los primeros resplandores del día, se escapa de la tumba, dejándola intacta y sellada, como había dejado antes en su integridad virginal el seno tan puro de su gloriosa Madre cuando salió para nacer en la humildad del pesebre.

Ms 5, 26 l

 

Jesús tiene el poder de dejar su vida y de retomarla. Él es la vida. “Yo soy la Vida”. Tiene la vida en sí mismo. Él da la vida al mundo.

Ms 5, 26 e

 

Jesús sale vivo de su tumba, el tercer día después de su muerte. Aparece a sus apóstoles durante cuarenta días con un cuerpo espiritual y celeste, llevando sin embargo sobre su cuerpo las marcas de las heridas que había soportado por nosotros.

 

Este hecho nos enseña que nosotros también, nosotros resucitaremos un día por el poder de Dios, y que llevaremos en nuestro cuerpo los rastros de nuestros pecados o de nuestras virtudes. Dejaremos este cuerpo de carne para revestirnos de un cuerpo espiritual, este cuerpo mortal para tomar un cuerpo inmortal, este cuerpo terrestre para tener un cuerpo glorioso.

Ms 5, 25 d

 

La resurrección es el triunfo de Dios sobre el mundo, de la vida sobre la muerte, de la verdad sobre la mentira, del espíritu sobre la carne.

 

Dios deja perecer el cuerpo de barro, pero el espíritu vive. “No teman a lo que mata al cuerpo; teman a lo que mata el alma y el cuerpo”. “Aquel que ama su alma, la perderá; aquel que odia su alma la salvará”. “Los envío como corderos en medio de los lobos”.

Ms 5, 11

 

 

La resurrección se lleva a cabo en el silencio y el recogimiento, como todos los grandes misterios del Salvador.

Ms 5, 11

 

 

“Bendito sea dios, el Padre de Nuestro Señor Jesucristo que, por su gran misericordia, nos ha regenerado a través de la resurrección de Jesucristo, para darnos la esperanza de la vida y de esta herencia, donde nada puede destruirse ni corromperse, ni marchitarse, y que nos está reservada en el cielo”. (1 Pi 1,3-4).

Ms 5, 26 d

 

Divino Jesús, que resucitaste al tercer día después de tu muerte, y que has recibido el poder de tu Padre de dar vida a los muertos, concédeme la fe y la gracia de compartir la resurrección gloriosa”.

Ms 5, 25 d

 

 

5. Llamados

        

          +en tu persona: fieras, ángeles

         +En tu imagen corporal, tu brillo

         +En el manejo del miedo

         +En el experimentar el amor

         +En tu paz

         +En el manejo de tus heridas

 

 

6.  Oración

        

Salmo 8

 

¡Señor, nuestro Dios,

qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Quiero adorar tu majestad sobre el cielo:

con la alabanza de los niños y de los más pequeños,

erigiste una fortaleza contra tus adversarios

para reprimir al enemigo y al rebelde.

Al ver el cielo, obra de tus manos,

la luna y la estrellas que has creado:

¿qué es el hombre para que pienses en él,

el ser humano para que lo cuides?

 Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

lo coronaste de gloria y esplendor;

le diste dominio sobre la obra de tus manos,

todo lo pusiste bajo sus pies:

todos los rebaños y ganados,

y hasta los animales salvajes;

las aves del cielo, los peces del mar

y cuanto surca los senderos de las aguas.

¡Señor, nuestro Dios,

qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

 

Equipos de Trabajo

HERMOSILLO
Julio de 2014
CIUDAD JUÁREZ
Agosto 2014
Enero de 2014
***CHIHUAHUA***
SEPTIEMBRE 2014
Diciembre de 2013
TORREÓN
Febrero de 2014
GUADALAJARA
Mayo - Junio de 2014
TULA
Marzo de 2014
TLALNEPANTLA
Abril - Mayo de 2014

 

CIUDAD DE MÉXICO
Abril - Mayo de 2014