GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – ¿CÓMO VIVIMOS LA PRÁCTICA DEL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN?

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TLALNEPANTLA – CIUDAD DE MÉXICO
Semana del 28 de abril al 3 de mayo de 2014

¿CÓMO VIVIMOS LA PRÁCTICA DEL
SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN?

Mirar a Jesús y Dejarse configurar por Él.

Circle-Carlos-pina-2

P. Carlos Piña.

 

1. Desde Mi Cuaderno de Vida…

Hace muchos años recuerdo una experiencia poco agradable en el sacramento de la reconciliación, antes de ser sacerdote.

Recuerdo que iba de camino al trabajo y pasaba diario por un parroquia en la cual, después de varios intentos para confesarme, tuve la oportunidad de encontrar al sacerdote.
Sabía que mi conducta en ese momento no era la mejor, que mi relación con Dios se había fracturado por mi pecado, me sentía arrepentido, sin embargo, me impactó la actitud del confesor, era lejana su actitud a la de Cristo con los pecadores…

Era claro que no me iban a dar una medalla o hacerme un reconocimiento, sin embargo, esperaba algún consejo, guía, recomendación y no un juicio y reclamo de lo que había vivido (al acercarme al confesar, lo hacía porque estaba arrepentido).

Total, cuando salí de ahí, me sentí confrontado por la actitud del sacerdote, lo sentí muy lejano de la actitud de Cristo y sólo pensé, faltan confesores (sacerdotes) con los sentimientos del Señor.

Es por eso que ahora, después de ocho años de ministerio quiero seguir dejándome configurar por Jesús y su actitud ante los pecadores. Le doy gracias al Padre por este incidente que todavía recuerdo porque hoy me convierte a su misericordia  y le pido que siempre viva con alegría y prontitud el ministerio d la reconciliación que me ha confiado.

 

2. Para Disponernos a hacer este Estudio de Evangelio en el Espíritu de Jesús: 

Ven Espíritu Santo,
ven a iluminar mis pensamientos, ven y conduce mi vida.

Se tu mismo Espíritu de vida quien inspire mis acciones, se tu mismo el autor de todo apostolado.

Concédeme ser verdadero discípulo y misionero de Cristo para mayor gloria del Padre y salvación de las almas. Amén.

 

3. Conocer a Jesús…

Jn 8, 1-11

“Jesús fue al monte de los Olivos.

Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a el. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles.

Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.

Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?». Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo.

Como insistían, se enderezó y les dijo: «El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra». E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo.

Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?».

Ella le respondió: «Nadie, Señor». «Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante».

 

Mirando a Jesús y a su entorno:

La mujer adultera ha sido descubierta y por tal motivo se le debe juzgar conforme a la ley mosaica. Los escribas y fariseos al pasar por el templo, no pierden la oportunidad de confrontar a Jesús.

El tema es delicado, en otras ocasiones el Maestro de Nazareth, ha perdonado los pecados y en esta ocasión “piensan” que no podrá dar el indulto a tal falta. Y si así fuera, sería motivo suficiente para su condenación (cfr. v. 5; Lv. 20, 10; Dt 22, 22).

Jesús escucha, observa, guarda silencio; sabe lo que hay en el corazón de quienes le confrontan y escribe en el suelo.

¿Qué cosa escribe? San Jerónimo piensa que escribió los pecados de los acusadores, por lo que había escrito el profeta Jeremías: “los que se alejan de ti son escritos en el polvo” (Jer. 17,13).

También puede ser un gesto de no querer tratar el tema. Otra posibilidad es, que nos enfrentamos a un silencio pedagógico, mismo que confronta a los acusadores para que reflexionen sobre su acusación y puedan ellos mismos.

Pero frente a la insistencia, Jesús habla y rompe ese silencio expectante confrontando la vida de cada uno (v. 7b “Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra”). Después de ello sigue escribiendo en el piso. Por tal motivo, se puede suponer que el silencio que guarda, es para que mediten sobre las palabras pronunciadas y escuchadas (cfr. V. 9).

Posteriormente analizamos la acción de Jesús al no juzgar a la mujer. Ya que sabe que esta arrepentida de sus faltas, por ello Jesús le
dice: …«Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.» (v. 10-11)


4. Para hacer pasar a Jesús a mi vida y Ministerio

1. Varias veces he leído este texto. ¿Qué novedad me aporta hoy? ¿Cómo se cumple en mi ministerio sacerdotal esta palabra?

2. ¿Cuál es mi actitud frecuente o habitual ante las personas que solicitan el sacramento de la reconciliación? ¿A qué más me invita este texto?

3. ¿Practico yo mismo la reconciliación? ¿Cuál es mi actitud como penitente?

 

6. En la Escuela del Padre Chevrier
VD 460.  (Sólo leer y meditar)

Lucha Jesús contra el mal espíritu del fariseo, que desprecia a la mujer pecadora, venida a llorar a sus pies y pedir perdón
Se escandalizan del perdón que le otorga (Lc 7,36-50).
Espíritu estrecho y orgulloso de los fariseos, que desprecian a los demás.
 Lucha contra los fariseos, que le reprochan por comer con los pecadores (Mc 2,15-17 y paralelos).

 

7. Oración para agradecer a Dios.

Señor te doy gracias por el don del Sacerdocio, por la dicha de hacernos partícipes de tu gracia y misericordia, porque nos dejas estar cerca de ti. Gracias por el amor que nos tienes, ya que, personas aquellos que se acercan a ti con un corazón contrito y humillado. Hoy me recuerdas que tu amor es más grande que el pecado. Gracias porque te manifiestas en el sacramento de la reconciliación. Bendice a los pastores de tu Iglesia para que sigan siendo dóciles a la inspiración del Espíritu Santo.

Que amemos Señor como tu amabas. Amén.

 

24 de abril, jueves de la Octava de Pascua, Parroquia de San Benito Abad, Vista Hermosa, Tlalnepantla, Estado de México.

 

  

Equipos de Trabajo

HERMOSILLO
Julio de 2014
CIUDAD JUÁREZ
Agosto 2014
Enero de 2014
***CHIHUAHUA***
SEPTIEMBRE 2014
Diciembre de 2013
TORREÓN
Febrero de 2014
GUADALAJARA
Mayo - Junio de 2014
TULA
Marzo de 2014
TLALNEPANTLA
Abril - Mayo de 2014

 

CIUDAD DE MÉXICO
Abril - Mayo de 2014