GUÍA DE ESTUDIO DE EVANGELIO – PABLO: UN MINISTERIO DE FORMADOR, DE RESPONSABLE DE COMUNIDAD

 

PROPUESTA DE LA COORDINACIÓN DEL PRADO MEXICANO

EL MINISTERIO SEGÚN SAN PABLO
 

Circle-EE-DIC-2-2014

Del 2 al 8 de diciembre de 2014
Propuesta Especial antes de la Nueva Programación del 2015

ESTUDIO DEL EVANGELIO SOBRE
EL MINISTERIO EN SAN PABLO

  

3. –  Pablo: un ministerio de formador, de responsable de comunidad.

3.1    Pablo tiene sentido de la permanencia; nombra responsables, a quienes pone en manos del Señor

Lo vemos durante su ministerio en Asia. “También Pablo y Bernabé nombraron ancianos en cada Iglesia, y después de orar y ayunar, los encomendaron al Señor, en quien habían creído” 14, 23

Pablo designa ancianos en quienes discierne la fe y quienes están llenos del Espíritu Santo; los templa en la fe mediante la oración y el ayuno, para confiarlos al Señor, en una relación de pertenencia. Entonces, Pablo puede partir de Iconio sabiendo que el Señor será quien los apoye, al igual que partirá de Mileto encomendando a los responsables “a Dios y al mensaje de su amor. Él tiene poder para hacerlos crecer espiritualmente y darles todo lo que ha prometido a su pueblo santo” Hch 20,  32

 

3.2    Sin embargo, al encomendar a estos responsables a Dios y a su designio de salvación hacia la humanidad, Pablo los compromete, según él, a que ellos mismos estén vigilantes en cuanto a dos puntos.

Primero, los compromete a velar por sí mismos cuidando la gracia de Dios que se les ha concedido y del encargo del Evangelio que les ha sido confiado. “Velen por ustedes mismos”, es decir, velen por aquello en lo que se han convertido a través de la gracia y del llamado

Enseguida, los compromete a velar por todo el rebaño, a “cuidar a todo el rebaño del cual el Espíritu Santo os ha hecho guardianes” (Hch 20, 28). ¿Acaso no es, les dice, la Iglesia de Dios en su totalidad lo que hay que alimentar según el designio de su gracia, este Iglesia que se compró mediante su propia sangre?

Él forma apóstoles de Dios que sean contemplativos de su comunidad: pues ésta lleva la marca de Dios, en la sangre de Cristo; Dios ha hecho ahí su obra; pertenece a Dios

3.3    A través de esto permite a los responsables entrar a la grandeza de este servicio, la de alimentar a un pueblo así, salvado y santificado por la sangre de Cristo.

El ministerio de Pablo, “marcado con el sello del Espíritu” aparece como el de un testigo consagrado a este pueblo salvado por la sangre de Cristo y que llama a los responsables a imitarlo: “sed mis imitadores, como yo mismo lo soy de Cristo” (1Co 11, 1); Pablo lleva en su carne las marcas de la pasión del Señor Jesús: “llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús” (Ga 6, 17)

Entonces, debemos preguntar:

  • ¿Cómo formamos responsables de comunidad a la manera de Pablo, en un actuar que consiste en:

      discernir, templar en la oración, en la ascesis, en la conciencia de pertenecer a Dios, en la conciencia del misterio de la Iglesia, en la grandeza del servicio de semejante misterio?