EN ESTE TIEMPO DE PRUEBA Y DOLOR PARA TANTA GENTE, VOLVAMONOS A LA TERNURA DE DIOS QUE BRILLA EN LOS OJOS DE LA MADRE DE JESÚS

NUEVA ÉPOCA DEL VERDADERO DISCÍPULO

EN ESTE TIEMPO DE PRUEBA Y DOLOR PARA TANTA GENTE,

VOLVAMONOS A LA TERNURA DE DIOS QUE BRILLA EN

LOS OJOS DE LA MADRE DE JESÚS

 

«Mirarte simplemente, Madre,
dejar abierta sólo la mirada;
mirarte toda sin decirte nada,
decirte todo, mudo y reverente.

No perturbar el viento de tu frente;
sólo acunar mi soledad violada,
en tus ojos de Madre enamorada
y en tu nido de tierra trasparente.

Las horas se desploman; sacudidos,
muerden los hombres necios la basura
de la vida y de la muerte, con sus ruidos.

Mirarte, Madre; contemplarte apenas,
el corazón callado en tu ternura,
en tu casto silencio de azucenas».

(Himno litúrgico)

 

NUEVA ÉPOCA DEL VERDADERO DISCÍPULO

El Verdadero Discípulo -Sitio, FaceBook y Canal de YouTube- retoma su servicio que coincide con la difícil y dolorosa situación mundial de la pandemia del Coronavirus. Se trata entonces de una renovada ocasión para positivizar nuestra mirada y renovar la esperanza.

No podemos ser ingenuos, la situación nos ha llevado muy lejos y apenas podemos entrever sus consecuencias. No obstante, nos lo decía el mensaje de Pascua 2020 del Consejo General del Prado a través del Responsable y los dos permanentes:

En este momento de gran incertidumbre y de miedo generalizado, la palabra del Enviado del Padre funda la esperanza de los discípulos de Jesucristo: “coraje, no tengan miedo, yo he vencido al mundo” (Juan 16,33) Nadie es una isla. Vivir juntos, nos permite comprender que la sociedad es como un sistema complejo, que necesita el aporte de los demás para funcionar normalmente. Ponerse al servicio del otro, de los más débiles, sobre todo, nos hace descubrir la proximidad y apreciar un estilo de vida solidaria. Hay que notar en el caso actual, que la cercanía pasa por tomar distancia (física) con los demás con el fin de protegerlos. El Beato Antonio Chevrier nos enseñó a preguntarnos: “¿qué vemos?” de manera que los demás puedan orientar nuestra vida.

¿Cuáles son los gestos que me permiten valorar la vida de los demás?

¿De qué manera los demás dan una orientación a mi vida, según el ejemplo del Beato Antonio Chevrier?

Pidamos al Padre por medio de Jesús y por la intercesión de María de Guadalupe y del beato Antonio Chevrier, que el mundo pase esta prueba para reencontrar el sentido de la solidaridad.

Nosotros, sacerdotes del Prado, insertos en nuestros prebiterios estamos llamados a caminar de cerca las pisadas de Jesús en nuestra vida e historia de hoy. ¿Qué nos toca hacer?

  • Estudiar a Jesucristo, conocerlo y ser completamente de Él; dejar que pase a nuestra vida y lo representemos exterior e interiormente;
  • Salir a la calle, observar a la gente que viene a la parroquia y la que no viene, y ser capaces de mirar cómo el Espíritu de Jesús conduce la historia; ser contemplativos en el corazón de la vida y en el combate apostólico;
  • Aunque tengamos ministerios diversos tenemos una orientación apostólica propia del carisma recibido: ir hacia los pobres, hacia los que ignoran la alegría del evangelio y a los que se han encerrado en estructuras mentales y sociales de pecado; acercarnos a ellos y buscar que sean nuestros amigos y nos enseñen también a comprender el Evangelio; imaginar y soñar nuevos caminos de ecarnación que muestren la pasión por dar a conocer a Jesucristo.
  • Dejarnos guiar y acompañar, como discípulos y apóstoles, por el P. Chevrier, pero no únicamente nosotros, sino lograr que el P. Chevrier sea conocido, en esta hora tan crucial, por nuestros hermanos en el presbiterio, por los catequistas y evangelizadores de hoy, por la gente sencilla que es, como decía el Papa Francisco, santos de la puerta de a lado.

Junio 22 del 2020