¿Cómo se hace?

Para el estudio personal del Evangelio, un itinerario:

  • Un lugar y un momento

Es Él quien nos da una cita, quien quiere comunicarse con nosotros. Prever un momento en su agenda, un marco apropiado.

  • Diferentes maneras:
  • Con un tema a seguir (como A. CHEVRIER) a través de la Biblia.
  • Sin temas: a partir de un evangelio, de una carta, o el evangelio del día, etc.
  • Itinerario:
  • Tiempo de oración, colocarse bajo la guía del Espíritu
  • VER con un deseo de objetividad
    • observar el texto por sí mismo, sin ideas preconcebidas, utilizar las ciencias bíblicas, las Notas de la Biblia;
    • leer, releer, escribir el texto, subrayar, hacer anotaciones;
    • identificar las actitudes, acciones de Jesús…, de los demás personajes;
    • recibir el mensaje del texto.
  • CONTEMPLAR con el deseo de COMUNIÓN con Cristo resucitado.
    • admirar la humanidad y la divinidad de Jesús;
    • contemplar lo que vivió y lo que dijo Jesús;
    • contemplar al Señor presente y actuando en las personas en las que nos hace pensar el texto. Hombres y mujeres hoy en día hacen gestos, pronuncian Sus palabras, viven de Su Espíritu (lazo con el cuaderno de vida).
  • ACTUAR con el deseo de la conversión de nuestra vida y de nuestro ministerio.

“¿Qué quieres que haga?” (Hech. 9, 5)
“He aquí la esclava del Señor” (Lc 1, 38)
“Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo” (Jn 21, 17)

    • a la luz de esta Palabra de Dios, ¿cómo crecer en mi vida de discípulo y de apóstol de Jesucristo?

¿Qué puede ayudarme? ¿Qué se resiste en mí?

    • “Estoy decidido a… “ ¿Qué decisiones, qué llamados?
  • Estudio el Evangelio para darlo a conocer. “Dar a conocer a Cristo Jesús es el REGALO más grande que se pueda hacer a los pobres”. ¿A quién y de qué manera transmitir mi estudio?

Para un estudio comunitario del Evangelio: un itinerario

  • Cf. los escritos espirituales de Alfred ANCEL, páginas 172-173.
  • Un momento de oración al Espíritu Santo para dejarnos conducir por él.
  • Lectura en voz alta del texto.
  • Un tiempo suficiente de estudio personal
    • Contemplo a Jesús:
        • lo que dice
        • lo que hace
    • Contemplo aquello que sucede:
        • ¿qué dicen las demás personas?
        • ¿qué hacen las demás personas?
        • ¿qué transformaciones se dan?
    • ¿Cómo saca a la luz este texto algunas realidades, o algunos eventos de la vida de mi pueblo, de mi propia vida?
    • ¿Cómo veo que se vive este texto en tal o cual lugar de la Iglesia (movimientos, grupos, etc.) o a través de tal o cual testigo del Evangelio?
    • Recoger los llamados que el Señor nos hace.
    • Comunicar nuestras reflexiones, sin discusión, con sencillez, en la actitud de María ante la visitación, con el deseo de compartir “la Manifestación del Espíritu que nos ha sido dado para bien de todos”. (I Cor 12,7).
    • Terminar con una oración en silencio, que después expresarán algunas personas del grupo.