La Revisión de Vida

La Revisión de Vida entre Sacerdotes

Una Síntesis que nos ha aportado el Prado de España

“Una vida en Cristo tiene tal novedad que los excluidos se sienten atraídos”

Antonio Bravo

1. ¿Qué es la Revisión de Vida?

Convicciones

Debemos ser conscientes de que vamos a descubrir la presencia y la acción de Dios en un momento de nuestras vidas. De ahí la actitud de hacerla sinceramente, considerándola algo más que un mero instrumento integrador de vida y Evangelio, algo más que una espiritualidad y método.

Debemos pasar del Dios buscado en la vida al Dios encontrado en la misma vida. Para ello necesitamos del Espíritu divino y comenzamos nuestra RV invocándole.

¿Por qué la hacemos?

Creemos en un Dios encarnado.

Creemos en Cristo crucificado y resucitado.

La realidad es teologal, manifestación reveladora de Dios.

¿Para qué la hacemos?

Para ser discípulo de Jesucristo, reconociendo el protagonismo que le corresponde a Dios en la acción salvadora, percibiéndole actuante en la historia concreta.
Para unirnos más íntimamente a Jesucristo y hacernos más capaces de anunciar su Buena Nueva desde dentro de la vida.
Para aprender a ser los ministros de la Nueva Alianza, verificando nuestra existencia ministerial.
Para aprender a mirar la vida y a los pobres, desde los ojos de Dios, dignificándolos.
Para celebrar el hoy del cumplimiento del Evangelio.

Para permanecer en fidelidad a la gracia pradosiana.

¿Con qué actitudes?

Máxima actitud y escucha de la vida y de las personas, dejándolas que entren en nuestro interior y dispuestos a dejarnos sorprender por las personas y los acontecimientos. Para ello, fidelidad y constancia al Cuaderno de Vida.

Cultivar la mirada de la fe, en sintonía con Jesucristo, dispuestos a dejarnos juzgar por la Palabra para convertirnos al Plan de Dios. Para ello, práctica asidua del Estudio de Evangelio y oración.

Cultivar el sentido de comunidad, potenciando la acogida a los demás y la humildad personal. Para ello, desarrollar la vida de equipo.

Bases metodológicas

Es un proceso unitario, integrador de vida y Evangelio, que exige tener sentido de lo real, de la persona (individual y/o colectiva), del Evangelio, de la comunidad, del compromiso transformador en línea de evangelización misionera.

Hacerla en el grupo adecuado para el tema seleccionado.

Con un moderador-animador que sea normalmente quien más sepa sobre el proceso, con el fin de hacerlo más ágil y dando más participación a cada persona.

Centrarse bien en cada paso, dándole el tiempo suficiente a cada uno, sin preguntas prefabricadas, pues sólo se tiene un itinerario que puede ajustarse a la realidad de cada grupo.


2. ¿Cómo se hace?

“La espiritualidad cristiana es una comprensión y vivencia “global” y “armonizadora” de la existencia.
Alcanza todo, a todo lleva luz y sentido, en un proceso progresivo de unificación interior de Vida y Fe”

Felipe F. Alía

VER

Principios y convicciones

No es una simple mirada sociológica, sino también desde la fe.
Exige compartir la experiencia de vida, no quedarse en lo meramente
intelectual, sino que intervengan todas las potencias del ser, desde una sintonía cordial con todos.
Importancia del razonamiento, con el fin de objetivar lo más posible la
realidad.

Interés de lo simbólico, que nos lleva más allá de lo exterior, trasfondo
espiritual, pues el VER ya es una afirmación de fe, queriendo descubrir la presencia de Dios.
Importancia del grupo para orientar la mirada y objetivar.
Necesidad de una óptica, la de Jesús, que es hacerlo desde los pobres.

Características

Mirada contemplativa, sencilla, profunda, sin prejuicios.
Mirada desde abajo, con una visión integral, individual y colectiva.
Mirada desde dentro.
Mirada solidaria y compasiva.

Actitudes

Discípulo
Dialógica
Éxodo y encarnación.

Lo esencial

Llegar a la experiencia profundamente humana
Descubrir en ella la presencia de Dios en Jesucristo
Dejarnos interpelar por cada persona como un absoluto.

Riesgos

Quedarse en un análisis frío.
Quedarse con una mirada contemplativa-evasiva de la realidad.
No descubrir la profundidad de lo humano por pasar demasiado rápidamente a la fe.

Proceso Pedagógico

A) Presentación y elección del hecho:

Cada participante expone brevemente el suyo, procurando que se capte lo fundamental.
Después de haber todos expuesto razones a favor y en contra de cada uno de los hechos presentados, se elige uno.

Tener en cuenta unos criterios para elegir el hecho: Urgencia existente, quien haga más tiempo que no ha participado, aquél que afecte a mas miembros del grupo.

B) Destacar el aspecto central o formal del hecho elegido

El hecho elegido se explícita con mayor amplitud. Los demás ayudan con sus preguntas a ir entrando en todas las dimensiones del hecho, destacando:

-un ver exterior o sociológico: circunstancias del hecho, personas, contexto…
-un ver interior: repercusión en las personas (reacciones, sentimientos,…) buscando llegar a la experiencia humana de fondo; sus causas y consecuencias.
-Un ver espiritual: para detectar los elementos significativos de la presencia de Dios. ¿Qué llamadas empiezan a brotar?

Con todo ello se pretende llegar a explicitar el núcleo de la realidad  analizada, “la palabra” significativa que se vislumbra y acontece.

C) Presentación de hechos similares

Los demás componentes, una vez que se ha llegado a ese núcleo, exponen otros hechos similares en los que se manifiesta la misma problemática. No necesariamente deben tratar sobre el mismo tema, sino que deben abordar desde otras realidades la perspectiva del núcleo, donde se ve la experiencia de éxodo, exilio o fracaso del que ha expuesto el hecho.

D) Interiorización

A continuación es conveniente un silencio de interiorización, con alguna pregunta implícita: ¿Creemos que hemos entrado en lo nuclear del hecho? ¿Nos sentimos reflejados?

Se termina esta primera etapa dando la propia opinión al respecto, formulando explícitamente ese núcleo y cómo le afecta a cada uno. 

JUZGAR

Principios y convicciones

Debe estar en sintonía y continuidad con el VER, de manera que si hemos descubierto el paso de Dios por el hecho, nos será fácil entrar en su contemplación, para someternos a lo que Dios desee.
Importancia del encuentro con Jesucristo para asumir su forma de juzgar.
No se trata de una valoración ética, sino teológica.

Características

Es un juzgar humanizador, creyente, cristificante.

Actitudes

Escucha contemplativa, para descubrir la Buena Noticia.
Pasar de la verdad de la experiencia a la verdad de la fe.
Exige una respuesta: conversión, alabanza, adoración…

Lo esencial

Encuentro con Jesucristo y toma de postura desde las llamadas a la conversión.

Riesgos

Juzgar a la Palabra de Dios, en lugar de dejarnos juzgar por ella.
Que se quede en puro Estudio de Evangelio sin tener en cuenta el VER.

 

 Proceso pedagógico

A) Escucha de la palabra de los hombres

En un primer momento, aportamos nuestra palabra de análisis crítico sobre el hecho y lo que hemos concluido de él, así como otras referencias (la postura de los colectivos humanos, mundo obrero, mundo juvenil, los partidos…) que nos interpelan.

B) Escucha de la Palabra de Dios

Después de un breve silencio, nos ponemos en actitud de escucha vigilante para entrar en comunión con las actitudes del Verbo.

Vamos a la Palabra de Dios, para ser iluminados por ella y descubrir así la voluntad (proyecto) y acción de Dios y a qué nos invita. ¿Qué diría Jesús sobre este hecho y de lo que hemos contemplado?

Seleccionamos algunos textos que se proclaman, y se elige uno para profundizar en silencio, por ejemplo, a través de un Estudio de Evangelio. Después se compartirá.

C) Descubrir y contemplar

La revelación e interpelación de la Palabra de Dios y acoger las llamadas que se suscitan. Se trata de contemplar cómo el Evangelio se hace vida: “Hoy se cumple esta Escritura”.

 

D) Interiorizar

Se termina este momento con un tiempo de silencio interiorizador, donde cada uno irá descubriendo la respuesta que debe asumir.

ACTUAR

Principios y convicciones

Es el Espíritu quien nos impulsa y nos lleva a unificar la vida de fe y la acción concreta, explicitando un comportamiento como discípulos del Señor.

Tiene un desarrollo educativo, como proceso, distinguiendo entre acción y actividad.
Compromiso en búsqueda de coherencia en el seguimiento del Señor.

Características

Confesante, celebrante, transformador.
Signo visible de la conversión por la acogida de la Palabra.

Actitudes

Obediencia a las llamadas desde la vida y la Palabra.
Búsqueda de coherencia en el seguimiento.
Respuesta de compromiso desde el proyecto de vida.

Lo esencial

Colaborar con el Plan salvador de Dios que quiere hacer nuevas todas las cosas.
Reflejar la gloria de Dios en las obras.
Proceso en el hacerse plenamente hijos y colaboradores de Dios.

Riesgos

Prisas, cansancio, rutina, no-concreción…
Compromiso adoptado desde el desequilibrio en el mismo proceso.
Falta de unidad: que la acción no esté integrada en el proceso.
Voluntarismo o eficacísimo.
No revisar los compromisos.

Proceso pedagógico

A) Preguntarse “qué hemos de hacer”

Desde la Palabra de Dios que nos ha iluminado el hecho, nos planteamos: Señor, ¿qué me pides? ¿qué quieres que haga?
Porque queremos colaborar en la obra del Señor, nos planteamos las posibilidades de anunciar la Buena Noticia de Dios a través de la acción.

B) Formulación de compromisos

Cada uno expone al grupo el compromiso que cree debe asumir, distinguiéndose entre compromiso personal y grupal.

El compromiso personal que vaya en línea de proceso, aunque se concreta en un signo que pueda ser revisado. Este compromiso si bien se discierne en grupo, debe ser asumido por el interesado.

El compromiso grupal (si viene al caso) se discierne y aprueba en el grupo. Se busca la mayor concreción en cuanto a objetivos, personas, medios a utilizar, tiempo…

C) Acción de gracias-celebración

Se finaliza con una oración que vaya en consonancia con el conjunto, uniendo hecho, Palabra de Dios y compromisos que asumimos.

Una oración que exprese la unión de Palabra y vida, como forma de acción de gracias, petición de ayuda para asumir y llevar a cabo los compromisos…

Que puede completarse con la Eucaristía.

Además, la celebración puede adquirir otras expresiones, como tomar algo juntos… ¡habilidad libre y la imaginación al poder!

CONCLUSIONES OPERATIVAS

La RV debe estar muy ligada a las reuniones de equipo, teniendo conciencia de su importancia y, por tanto, programando su realización.
Complementariedad con el Cuaderno de vida.
Necesidad de asegurar un grupo para hacer la RV, con un moderador que
sea capaz.
Equilibrar y complementar Estudio de Evangelio y Revisión de vida.