INFORME 2011-2015 P. MANUEL ZUBILLAGA

INFORME DE LA COORDINACIÓN DEL PRADO MEXICANO

PERIODO 2011-2015

 

1. De dónde partimos

Al releer los documentos de la Asamblea del 2007, que están en el número dos de la Revista del Prado Mexicano, me llama la atención que se señalan tres puntos que enmarcaron aquella asamblea realizada en Casa Saulo, en Torreón:

  • La temática de la Asamblea General realizada en julio de 2007, con el tema El ministerio del Espíritu Santo en medio de los pobres, fue un ejercicio de comunión con el conjunto de la familia espiritual de los sacerdotes del Prado.
  • La V Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Aparecida, realizada en mayo del 2007 con el tema Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos tengan vida, donde estuvimos en el contexto eclesial de América Latina para poder encarnar un carisma y dar rostro histórico al Prado Mexicano.
  • Y la palabra que, el reelecto Responsable General en aquel entonces, en julio del 2007, P. Robert Daviaud, le dio a los delegados del Prado Mexicano: “Recorrer el camino para llegar a ser un Prado erigido”, es decir, un Prado efectivamente mexicano, con un carisma pradosiano plenamente inculturado y una organización a cargo de nosotros mismos. Avanzar claramente hacia un Prado maduro, con personalidad propia.

Por su parte, los objetivos de la Asamblea 2011, realizada en este mismo lugar, se formularon así:

1º Revitalizar el carisma pradosiano

—a partir de la situación actual de los pobres—

para que nuestra misión esté enraizada en Jesucristo,

iluminada por el Espíritu Santo

y al servicio de la evangelización de los pobres.

 

2º Fortalecer nuestros lazos de fraternidad apostólica

y nuestra estructura organizativa

con vistas a formalizar un Prado erigido

en un futuro próximo.

Ma parece que entre la Asamblea 2007 y la de 2011 hay sintonías: 

  1. Revitalizar un carisma actualizándolo en nuevas circunstancias, y tener un rostro encarnado, ser, de verdad, el Prado Mexicano.
  1. En congruencia con lo anterior, avanzar en la parte organizativa. Un carisma, si no se organiza, se puede diluir, evaporar. Cierto, la organización está al servicio del carisma y no viceversa.

 En esta Asamblea del 2015, tenemos dos puntos contextuales muy claros: 

  • En la Programación del 2013 al 2019, emanada de la Asamblea General del 2013 con el tema “Anunciar la insondable riqueza de Jesucristo a los pobres”, nuevamente surgió la necesidad de expresar y vivir la comunión con el Prado disperso en una cincuentena de países y ahora aquí representado por su responsable general y el segundo asistente.
  • El marco histórico del pontificado del Santo Padre Francisco cargado de gestos evangélicos y proféticos latinoamericanos; vuelto a Jesucristo, su Evangelio y a los pobres; el Documento de Aparecida —expresión de las iglesias de América Latina y el Caribe— ahora asumido en una perspectiva más amplia que se palpa en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium y, sobre todo, el talante testimonial del Papa Francisco, primer Papa de nuestro continente. 

El objetivo de esta Asamblea del 2015 está formulado así:

IMPULSAR LA ACTUALIZACIÓN —EN LOS PRÓXIMOS CUATRO AÑOS— DE LA IDENTIDAD Y CARISMA DEL PRADO MEXICANO A TRAVÉS DE UNA VIVA Y RENOVADA PASIÓN DE “ANUNCIAR A LOS POBRES LA INSONDABLE RIQUEZA DE JESUCRISTO”, A FIN DE ASUMIR Y ENCARNAR, DESDE NUESTRAS REALIDADES CONCRETAS, EL PROGRAMA DE LAS ORIENTACIONES DADAS POR LA ASAMBLEA GENERAL.

Hay dos hilos de continuidad clara y explícitamente reiterativos, con las dos asambleas anteriores:

1)   La necesidad de actualizar el carisma, “la vocación” pradosiana en el contexto histórico y eclesial concreto de México (inculturación del carisma).  

2)   La necesidad de “caminar en sinodalidad” con el conjunto del Prado.   

Lo que ahora no aparece, al menos de modo explícito, y que quedó en la documentación del 2007 y 2011 es:   

Dar pasos para un Prado autónomo aunque siempre en comunión. Dar pasos hacia un Prado que dependa de nuestra propia responsabilidad. Este punto, para no ser solamente expresión de buenos deseos, pasa por la organización. ¿Lo queremos asumir? ¿De qué manera? Creo que, aún cuando falta, hemos ido avanzando.

 

2.  Mi apreciación de la vida de los equipos

Contamos en el Prado Mexicano con siete equipos locales con sus propias características:

  • Hermosillo, equipo al que pude visitar en este periodo dos veces, aunque en otras tres ocasiones en el pasado próximo cuando fui invitado a ejercicios espirituales y una reunión de pastoral social. Equipo organizado, bien integrado, de talante profético, con presencia de generación de adultos mayores y de maduros jóvenes. Ahora hay algunos simpatizantes. Este equipo parecería un tanto autónomo del resto, por su geografía y circunstancias.  Actualmente está integrado en dos diócesis: Hermosillo-Nogales. A mi parecer, este equipo tiene muy buenas potencialidades para proyectarse más hacia el Prado Mexicano. ¿Sería posible por sus cargas ministeriales y la distancia?  Considero que en esta Asamblea hay que hablar de ello. 
  • Juárez, equipo al que visité dos veces en este periodo, aunque estuve en Juárez una tercera vez para ejercicios espirituales en el seminario. Equipo histórico en la conformación del Prado Mexicano, con personalidades fuertes y muy sólidas, con gran fortaleza espiritual; desde hace tiempo sin mayor variación en su número y que parecería con cierto estancamiento y sin una proyección fuerte y clara al conjunto del Prado como podría esperarse. ¿Sería posible dinamizarlo a partir de responsabilidades que ahora esta Asamblea le encomendase no sólo a personas individuales, sino al mismo equipo?   
  • Chihuahua, equipo ejemplar en su calidad de vida pradosiana. Pequeño, con personalidades sólidas, que siempre cumple en todo y con creces. Desde hace mucho, sin variación en cuanto a su número. ¿Cómo darle más proyección que permita la incorporación de nuevos miembros? Lo pude visitar en dos ocasiones, así como una vez en ejercicios en el Seminario. Sin duda, hay candidatos a coordinador nacional y/o consejeros. 
  • Torreón, equipo marcado por la personalidad e historia del P. Rodolfo Reza. Único pradosiano de compromiso definitivo actualmente y con dos jóvenes sacerdotes en primera formación que se ha prolongado más de lo esperado. Pude visitarlo una vez para apoyar su formación. Es esperanzador. 
  • Guadalajara, equipo grande en número, con relación al promedio,  configurado desde hace años, con un núcleo más o menos pequeño pero fiel y un grupo semipresente con miembros que a veces parecerían sólo nominales. El núcleo básico es constante en sus reuniones, incluso más allá de las mensuales, por la preparación de la homilía. Eso es digno de mencionarse. Lo visité en tres ocasiones en este periodo.
  • Tula, equipo pequeño y sólido, sin variantes desde hace años en su número, con proyección —como Prado— hacia el laicado. Lo visité una vez en este periodo, aunque con dos de sus miembros tuve interacción muy frecuente.
  • Tlalnepantla, equipo que se reconfiguró después del regreso a Francia de Yves Perraud. Actualmente con dos pradosianos jóvenes, uno de primera formación interrumpida, pero por retomarla, y un núcleo de nuevos simpatizantes jóvenes y otros “simpatizantes permanentes”. Lo visité varias veces, es un equipo de potencial esperanzador en pastoral vocacional del Prado.
  • A estos siete equipos habría que añadir dos casos aislados: el Irapuato y el de Autlán. Aunque la cercanía de estas dos ciudades con Guadalajara teóricamente los integra en ese núcleo. Ahora también se abre un nuevo punto de referencia en San Juan de los Lagos. ¿Qué hacer para mantener un vínculo entre sí?
  • La Ciudad-Arquidiócesis de México. Soy el único pradosiano, otro de primera formación interrumpida y sin deseo de continuarla. En este momento con un grupo de cinco a siete simpatizantes, casi todos muy jóvenes. En lo personal, considero que mi servicio al Prado en los próximos años debería centrarse en la Arquidiócesis de México y en apoyar a Tlalnepantla.

A partir de las visitas que realicé en este periodo a cada uno de los equipos, puedo decir que siempre me sentí edificado y confortado, aunque en varias ocasiones quedé pensativo por ver que varios de los equipos permanecen desde hace mucho tiempo con los mismos integrantes y se van envejeciendo. Los equipos parece que marchan con “piloto automático”, pero ¿cómo impulsar desde su interior una pasión como la que los generó desde hace ya décadas? ¿Será posible, deseable, que haya un delegado de pastoral vocacional en cada equipo? Yo pienso que nos hace falta decisión, coraje y pasión en esto. Mi impresión es que difícilmente se acercarán sacerdotes nuevos, especialmente jóvenes, a equipos ya históricos muy integrados. La pastoral vocacional, creo, hay que hacerla haciendo constantemente reuniones, encuentros, retiros y posteriormente promoviendo grupos específicos de simpatizantes. 

También es muy importante plantear a fondo el tema de la animación del carisma del Prado entre los laicos[1].

3.  Reuniones de consejo y responsables de los equipos

Después de la Asamblea de noviembre 2011 tuvimos una primera reunión de Consejo en diciembre de ese mismo año. Fue muy buena. Con la novedad de ser un consejo integrado para el conjunto del Prado Mexicano, pero no por representantes de equipos. Considero que esta estructuración del Consejo no la ensayamos suficientemente. Las encomiendas asumidas por el Consejo a cada uno de sus miembros se quedaron diluidas, entre otros factores, por las distancias y las cargas de trabajo de cada uno. Aun así, nos reunimos como Consejo al menos dos veces por año en este periodo. No obstante, desde el 2012 participaron los responsables de los equipos. Se veía muy necesario, pero eso, de alguna manera, opacó la necesidad de reunirse sólo como Consejo.

En lo personal, quiero hacer un reconocimiento a la cercanía, amistad y colaboración plena de Héctor Villa, Responsable de Formación, designado por Robert Daviaud en la misma Asamblea 2011, quien aún siendo Rector del Seminario de Juárez e impedido de viajar con frecuencia, mientras estuvo en México antes de ser nombrado Prefecto de Estudios del Colegio Mexicano de Roma, siempre estuvo siguiendo el pulso de todo junto con su servidor. Nuestra comunicación siempre fue muy frecuente y fluida. A su salida del país, debo decir que me sentí un poco solo y que la manera que encontré, al menos parcialmente para suplir, fue la de hacer participar a los equipos en las propuestas semanarias de Estudio de Evangelio en el sitio del Verdadero Discípulo. Esto fue bueno, aunque en los últimos meses perdimos ritmo.

En 2012 comenzamos por reunirnos en abril en una sesión de formación sobre la animación del equipo diocesano, la vida fraterna en la base del Prado. La sesión la iba a animar Xosé Xulio, quien, a última hora, se vio impedido por enfermedad, pero pudimos tener una sesión de formación muy provechosa.

En noviembre del mismo año nos reunimos como Consejo y Equipo de Responsables diocesanos una vez más durante los ejercicios espirituales que ese año nos dirigió René Blanco. Los ejercicios fueron abiertos y el carisma de René impactó a varios jóvenes. 

En el año 2013 nos reunimos una vez más, Consejo y Responsables de Equipo, hasta el mes de agosto, ya que en julio se realizó la Asamblea General. Durante la reunión, preparamos de manera concreta la Sesión de Formación prevista para noviembre de 2013 sobre el Pastoral Vocacional en el Prado.

La Sesión de Formación de Pastoral Vocacional fue honda, bien preparada, participada. Hubo aportes relevantes: el estudio que presentó la Mtra. María Estela Fernández del resultado de entrevistas y grupos focales entre seminaristas y sacerdotes jóvenes en Chihuahua, Torreón y Tlalnepantla, así como el aporte del P. Lavaniegos. En lo personal, esta sesión me sirvió como base para la que se organizó para los Prados de América Latina y el Caribe en Medellín, en enero de 2015.

En abril de 2014, en la Semana de Pascua, nos reunimos Consejo y Responsables de Equipo. Además de evaluar la vida de los equipos, dimos seguimiento a acuerdos sobre el Pastoral Vocacional que no se han concluido. Entre los acuerdos más significativos hay dos: la elaboración de una guía de Pastoral Vocacional para el Prado y la elaboración de un itinerario de presentación del Prado para grupos de simpatizantes. De esto segundo se han elaborado, sin una revisión todavía, cinco fichas de un conjunto de 10 o 12. Están a su disposición.

En noviembre de 2014, en Guadalajara, durante los ejercicios espirituales dirigidos por Antonio Bravo, nos reunimos cada noche Consejo y Responsables de los Equipos. Se tomaron acuerdos con relación a la temática y cauce de la Asamblea del 2015, además de revisar y mirar teologalmente la vida de los equipos.

En el 2015 di prioridad a la visita a los equipos durante los primeros meses. Ya en septiembre pasado, nos reunimos como Consejo y Responsables de Equipo en la ciudad de Chihuahua para revisar y acordar programa de la presente Asamblea. No todos pudieron estar presentes, aunque a todos se les envió la propuesta de programa para conocer sus opiniones y tenerlas en cuenta. 

Las reuniones han sido siempre positivas, fraternas y sinceras. Algunos miembros del Consejo no pudieron estar presentes en todas, y con menos ausencias, los Responsables de Equipo estuvieron presentes.

 

4.  Encuentros anuales del mes de noviembre

  • 2011, Asamblea del Prado Mexicano: “Combate tu ministerio en la fe, desde la profecía que nos ha sido pronunciada” (1 Tim 1,19).
  • 2012, Ejercicios Espirituales dirigidos por René Blanco: “La alegría de llevar a Jesucristo a los pobres”.
  • 2013, Sesión de Formación: La Pastoral Vocacional en el Prado.
  • 2014, Ejercicios Espirituales dirigidos por Antonio Bravo: “El Ministerio Presbiteral y la Pastoral en estado de Misión Permanente en las iglesias locales”. 
  • 2015 Asamblea del Prado Mexicano: “Anunciar a los pobres la insondable riqueza de Jesucristo” (Ef 3,8) desde la Programación del Consejo General.

     

5.  La Formación

Es y seguirá siendo la gran asignatura pendiente en el Prado, especialmente en lo que se refiere a sus grandes medios: el Estudio de Evangelio; el Cuaderno de Vida, la Revisión de Vida y el dejarnos guiar por Antonio Chevrier. 

El documento conclusivo de la Asamblea 2011) resultó un documento muy rico y suficientemente inspirador de un proceso formativo en varios ámbitos (aunque debo de decir que el de la Asamblea 2007 lo es también y sigue vigente). Sin embargo, tuvimos lentitud en traducirlo en Programa y, una vez hecho, no fue, me parece, asumido ni a nivel personal ni de equipo, al menos en lo general. 

La razón, considero, está principalmente en que no tenemos costumbre de tener un programa general como Prado Mexicano. Los equipos marchan desde su habitual programación y práctica.  Adicionalmente, la comunicación más cercana y personal, al menos para mí, no se logró realizar. Hubiera sido deseable visitar al menos una vez a cada miembro de la Asociación; esto es muy importante pero implica una dedicación, tiempo y recursos económicos que condicionan su realización. Por otra parte, la mitad del periodo estuvimos sin responsable de formación.

El Estudio de Evangelio supone una insistencia y acompañamiento, desde mi apreciación, mucho más profundos. Cierto, se logró que los equipos hicieran sus propuestas y éstas se compartieran a través del sitio www.elverdaderodiscipulo.org.mx, fue un buen paso, pero insuficiente. El Estudio de Evangelio más personal, más cotidiano, más de fondo pienso que es débil. Se practica cuando estamos reunidos, se hace para preparar la homilía, pero como “trabajo” principal de cada uno me parece, honestamente, que no. 

El Cuaderno de Vida para la mayoría no es un medio habitual. Hace falta formación, insistencia y compromiso de cada uno. La Revisión de Vida es más frecuente y varios equipos la practican, pero, igualmente, habría que redoblar esfuerzos en su formación.
 

El Sitio

Se ha intentado en estos años facilitar la formación a través del sitio. Se ha invertido tiempo, energía y recursos económicos. Me parece que todavía no hay suficiente “cultura” al respecto. También pienso que una vez metidos en la vida cotidiana, el Prado como organización se le siente lejano y no hay suficiente interés y/o tiempo para asumirlo.

En el sitio hay varios insumos de formación:

  • Propuestas semanarias de Estudio de Evangelio
  • Apoyo para la Homilía
  • Guía de lectura cotidiana sobre Antonio Chevrier
  • Espacio para compartir y fomentar la práctica del Cuaderno de Vida y la Revisión de Vida
  • Documentación, biblioteca virtual
  • Noticias del Prado General y de los Prados de América Latina.
  • Canal de YouTube
  • Experiencias pastorales
  • Materiales didácticos

Se han recibido reconocimientos al sitio de tres países: Chile, Francia y España.

El récord de visitas al sitio se muestra en anexo.

Por otra parte, se han hecho algunas publicaciones sencillas, pero cuidadosamente realizadas y presentadas, a fin de que se conserven y no se vayan a archivos en donde se olviden. Quiero  destacar que la colección que se inició de testimonios de Sacerdotes del Prado, con el fin de remarcar que la pastoral vocacional es una que nos implica en lo que somos,  participaron cinco mexicanos, dos colombianos y un peruano;  también destaco —en la elaboración del marco teológico y pastoral de la pastoral vocacional— la participación a distancia de Emilio Lavaniegos (experto en pastoral vocacional, actualmente en Roma), de Alexis Rodríguez (quien fuera Secretario de la Comisión de Pastoral Vocacional del CELAM),   de Antonio Pagola (teólogo y pastoralista),  todos ellos nos dieron aportes específicos para nosotros y para los Prados de América Latina por escrito. Por último, destaco la grabación en video de los ejercicios espirituales de Antonio Bravo el año pasado.

6. La estructura mínima

 Sede

 Cuando se inició el periodo 2011, se hizo una adecuación de un departamento propiedad de mi familia. Con apoyo de algunos amigos, se adecuó el espacio como vivienda-oficina; este espacio llegué a considerar que podía dejarse destinado a futuro —en acuerdo con mi familia— a nombre del Prado Mexicano, constituido éste en persona moral legal. 

Lo anterior no pudo concretarse por razones diversas, pero sobre todo, en mi consideración vi que era una medida incierta en cuanto que una sede fija en la ciudad de México implicaría que el coordinador, al menos, viviera en ese lugar aún cuando fuera de otra diócesis.  Me parece que todavía no es el tiempo de ese paso aunque habrá que comenzar a encaminarse.

Recursos humanos

Los ingresos derivados de cuotas no permiten en la actualidad sostener a una persona de medio tiempo, si es que las cuotas se dedican principalmente a financiar la reunión anual de Consejo y Responsables de Equipo, el sitio y una que otra publicación, al menos en parte.

Si se acordase que las cuotas  se destinen, al menos prioritariamente, al sostenimiento de la persona que funja como Coordinador y se apoye también al Responsable de Formación, se tendría que resolver cómo financiar otros rubros, comenzando por la reunión de cada año de los consejeros y responsables de equipo y los viajes de visita a los equipos.

Perspectiva de organización

¿Cómo nos organizaremos en esta Asamblea? ¿El Coordinador Regional, el Responsable de Formación con un Consejo, más los Responsables de Equipo integrado en un solo equipo de servicio? Creo que hay que pensarlo muy bien.

Desde mi punto de vista, sería conveniente explorar la posibilidad de que el Coordinador quedase en una diócesis en donde hay equipo amplio y sólido: Hermosillo, Juárez o Chihuahua. Las funciones de Secretario —que puede ser muy importante si se piensa como medio constante de comunicación electrónica y telefónica no sólo con los responsables de equipo, sino con cada pradosiano, así como la función del tesorero— podrían ser asumidas por un miembro de alguno de estos equipos no necesariamente electo como consejero, sino que, el criterio, podría ser más bien la cercanía al Coordinador. 

En este momento —pero la Asamblea tiene la palabra, desde luego—, no veo todavía como indispensable que el Coordinador tenga autorización de su Obispo para estar liberado a medio tiempo o tiempo pleno. Más bien, hay que arropar al Coordinador de manera cercana.

Los consejeros, en mi opinión, deberían coincidir con los responsables de los equipos, tal como se hacía antes de la Asamblea del 2011.

Me parece que la apuesta más importante a nivel organizativo es la de imaginar una Pastoral Vocacional organizada a través de delegados. Si no nos organizamos para una nueva promoción del Prado en las diócesis, sea en las que ya estamos o en otras, y si no somos capaces de generar procesos de simpatía entre sacerdotes jóvenes y seminaristas, el Prado Mexicano continuará estacionado.
 

7. Economía (ver anexo)

8. Agradecimiento

Por último, quiero agradecer al Señor la oportunidad de servir —consciente de mis limitaciones y errores— a la familia del Prado Mexicano. Gracias a todos. Al acompañamiento del equipo internacional y a cada uno de ustedes.

En lo personal, estaré siempre dispuesto a participar y apoyar a los nuevos responsables. Creo, es mi discernimiento, que en lo personal, tengo una tarea pendiente en la Arquidiócesis de México y en el apoyo a la Arquidiócesis de Tlalnepantla con respecto al Prado. 

Manuel Rodrigo Zubillaga Vázquez.

 

 

 

México, D.F; 27 de octubre de 2015.




[1] A este respecto, desde el año 2012, se inició en paralelo al trabajo del Prado, pero vinculado con él, el Centro de Espiritualidad Apostólica San Pablo, a fin de contar con una referencia amplia, que inspirada por el carisma del Prado, pero abierto a otras tradiciones espirituales y apostólicas, sirviera para laicos y también a sacerdotes diocesanos en sentido general. El Centro cuenta también con una página web, www.centrodeespiritualidadapostolicasanpablo.org