Equipo de Hermosillo

EQUIPO DE HERMOSILLO

JULIO 2014

El Equipo de Hermosillo nos propone en este mes de julio 2014, hacer un Estudio de Evangelio diariamente siguiendo el Leccionario

P. Armando Armenta

P. Eduardo López

P. Héctor Miguel

P. Claudio Murrieta

P. Saúl Espinosa

P. Tarcisio Ramírez

P. Víctor Serrano

P. Antonio García

“Un anuncio renovado ofrece a los creyentes, también a los tibios o no practicantes, una nueva alegría en la fe y una fecundidad evangelizadora. En realidad, su centro y esencia es siempre el mismo: el Dios que manifestó ́ su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado. Él hace a sus fieles siempre nuevos; aunque sean ancianos, «les renovará el vigor, subirán con alas como de águila, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse» (Is 40,31). Cristo es el «Evangelio eterno» (Ap 14,6), y es «el mismo ayer y hoy y para siempre» (Hb 13,8), pero su riqueza y su hermosura son inagotables”. (Evangelii Gaudium 11).

Propuestas de Hermosillo
Mes de julio 2014

GUÍA DE ESTUDIO DE EVANGELIO – 16ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE HERMOSILLO

SIGUIENDO DÍA A DÍA EL LECCIONARIO

16ª Semana del Tiempo Ordinario
Semana del 21  al 26 de julio de 2014

Lunes 21 de julio
Mt 12, 38-42

Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: «Maestro, queremos que nos hagas ver un signo». El les respondió: «Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.

Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches. El día de Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.  El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón”.

Comentario:

Jesús ha mantenido una discusión con los fariseos y escribas, representantes de la religión judía del tiempo de Jesús. Se ha mostrado ante ellos un tanto provocativo: “Raza de Víboras, ¿cómo pueden ustedes hablar cosas buenas siendo malos?” (V 34).

“¡Generación malvada y adúltera!” “Un signo pide, pero no se le dará otro signo que el signo del profeta Jonás” (V 39). Jesús ha hecho algunos signos que van contra la Ley, como curar en Sábado a un hombre delante de ellos. Esto ha desatado la confabulación entre ellos para eliminarlo (Mt 12,14).

Sin embargo Jesús intenta una y otra vez ayudarlos a que abran sus ojos a la Buena Nueva que Él predica y que está realizando con signos claros de liberación, de curación y de perdón que levantan la condición humana. Ellos se cierran a esta forma de manifestación de Dios tan cercana, tan compasiva, misericordiosa y tan humana que a pesar de que está dando vida al pueblo pobre y sencillo, ellos insisten en una señal del cielo, (Mt 16,1), desconectada de la realidad de dolor, marginación y olvido que vivían la gran mayoría de las personas.

El gran signo de Jesús que se les dará y que podrán ver sus enemigos, y todos, será el de su muerte y resurrección. Como el de Jonás, que estuvo en el vientre del cetáceo tres días. Así Jesús, resurgirá del sepulcro para mostrar el poder liberador de Dios, el gran amor de Dios que vence a la muerte y que, en los signos que Jesús hizo, ya estaba preanunciando. El Dios de la vida y de la libertad se hace presente y actuante en la persona y en la misión de Jesús de Nazaret. Y confirma esta vida y esta libertad resucitando a su Hijo amado de al oscuridad y esclavitud del sepulcro.

Preguntarnos:

¿Qué signos de vida nueva (evangélicos) aporto en mi comunidad?

¿Qué signos del cielo (cercanos) de vida brindamos como Iglesia?

Oración:

Ayúdanos a mostrar al mundo la cercanía de tu amor liberador, ¡oh Padre del cielo, y por ser del cielo, tan cercano!  Amén.

 

Martes 22 de Julio
Jn 20, 1. 11 – 18

“Dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo”

“El primer día de la semana, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena va al sepulcro y observa que la piedra está retirada del sepulcro.

María estaba afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro: y ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había estado el cadáver de Jesús.

Le dicen:

   —Mujer, ¿por qué lloras?

   María responde:

   —Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto.

  Al decir esto, se dio media vuelta y ve a Jesús de pie; pero no lo reconoció.

Jesús le dice:

   —Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?

   Ella, creyendo que era el jardinero, le dice:

   —Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo.

Jesús le dice:

   —¡María!

   Ella se vuelve y le dice en hebreo:

   —Rabbuni —que significa maestro—.

 Le dice Jesús:

   —Déjame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes, a mi Dios, el Dios de ustedes.

María Magdalena fue a anunciar a los discípulos:

   —He visto al Señor y me ha dicho esto”.

De la resistencia a la esperanza

Algo muy difícil: reiniciar el camino y enfrentar la vida con el dolor a cuestas.

¿Qué expectativas y esperanzas se nos han desdibujado en la vida? ¿por qué?

¿Cómo nuestro pueblo pobre camina en la resistencia? ¿qué le hace perseverar?

Sin duda este itinerario trazado por María la de Magdala, desde su condición de mujer liberada y discípula de Jesús, representa el espíritu de resistencia y esperanza de los primeros discípulos y comunidades cristianas. ¿Abandonar de un día para otro aquello que se fue fraguando en la amistad con su Maestro?, ¿no tener la dignidad al menos de honrar su cuerpo para llenar el vacío que ha dejado?: impensable, al menos en quien ha confiado y ha sido liberada/o. He ahí el atrevimiento de quien, aún en la oscuridad, emprende caminos de búsqueda.

“Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quien buscas?”. Es el llanto de María el lenguaje de una bella e íntima oración que le dispone para el encuentro con el Resucitado quien le reconoce, le llama por su nombre y le confía una misión: “ve a decir a mis hermanos…” la Buena Nueva.

Es la experiencia de amistad con el Resucitado lo que suscita la misión de la iglesia. El itinerario pascual de los discípulos pasa por enfrentar la “densa humanidad” de dolor, muerte y desesperanza.

 

Miércoles 23 de julio
Mt. 13, 1 – 9

“Se reunió junto a él una gran multitud”

“Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Se reunió junto a él una gran multitud, así que él subió a una barca y se sentó, mientras la multitud estaba de pie en la orilla. Les explicó muchas cosas con parábolas:

—Salió un sembrador a sembrar. Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino, vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso con poca tierra. Al faltarles profundidad brotaron enseguida; pero, al salir el sol se marchitaron, y como no tenían raíces se secaron. Otras cayeron entre espinos: crecieron los espinos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra fértil y dieron fruto: unas ciento, otras sesenta, otras treinta.

El que tenga oídos que escuche.”

Puso su morada entre nosotros

 ¿Por dónde camina nuestra pueblo pobre?, ¿podríamos imaginar su itinerario?, ¿cuáles son sus búsquedas?…; de nuestra parte ¿cómo compartir con ellos/as la experiencia de la Buena Nueva?

La encarnación del Verbo pasa por sentir, ver, escuchar… vivir la realidad tal cual es, por eso, contemplemos: ¿con qué expectativas, siendo pobre, salía Jesús cada día de su casa?, ¿qué lo lleva a detenerse junto al lago?

Es bello mirar la confianza que suscita Jesús para con las multitudes, se sienten escuchadas, se les abren los ojos, conviven y comparten fraternal-sororalmente, pues se sabe dar a todos desde la humildad de los recursos pobres: como Maestro, él sentado y el pueblo en pie  aprendiendo a ser ser discípulos/as sin tener escuela. Las lecciones: la vida misma en la que es sembrada la verdad, porque al Padre, así le ha parecido bien (Mt. 11, 26).

La opción por los pobres pasa por la amistad y consecuentemente la identificación existencial con su vida: abrir los pasos, ponerse en búsqueda, resignificar los espacios como lugares desde donde Dios habla: el trabajo, el descanso, los problemas y los logros por pequeños que sean: “unas el ciento, otras sesenta, otras treinta”.

Jesús nos de su mirada para descubrir la acción del Espíritu en medio de los pobres donde siembra a manos llenas.

 

Jueves 24  de julio
Mt. 13, 10 – 17

“Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:”

—“¿Por qué les hablas contando parábolas?

Él les respondió:

—Porque a ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos, pero a ellos no se les concede. Al que tiene le darán y le sobrará; al que no tiene le quitarán aun lo que tiene. Por eso les hablo contando parábolas: porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden.

Se cumple en ellos aquella profecía de Isaías:

Por más que escuchen, no comprenderán, por más que miren, no verán. Se ha endurecido el corazón de este pueblo; se han vuelto duros de oído, se han tapado los ojos. Que sus ojos no vean ni sus oídos oigan, ni su corazón entienda, ni se conviertan para que yo los sane.

Dichosos en cambio los ojos de ustedes porque ven y sus oídos porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos ansiaron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron, y escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon”.

La proximidad permite ver con ojos nuevos

¿Cómo está presente el lenguaje del pueblo pobre (sus signos, expresiones dadoras de sentido) en nuestra vida de discípulos – misioneros?, ¿Qué instrumentos utilizamos e integramos a nuestra práctica pastoral para mirar-valorar la realidad? ¿nos estamos entendiendo como iglesia con los pobres de nuestro tiempo?

El itinerario de formación de los discípulos misioneros pasa por hacerse próximos a Jesús y aprender a mirar y aceptar a los pobres como él lo hace. Pasar de las ocupaciones, perspectivas y opciones personales a la manera como Jesús valora y enseña a partir de la misma vida.

 

Viernes 25 de julio
Mt 20, 20-28

“Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. «¿Qué quieres?», le preguntó Jesús. Ella le dijo: «Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».

 «No saben lo que piden», respondió Jesús. «¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?». «Podemos», le respondieron. «Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre».

Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos.Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser vendido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud».

Comentario:

La madre de los zebedeos quiere que sus hijos tengan más honor que el resto de los discípulos. Jesús le  contesta haciendo referencia al camino de la pasión y ellos contestan que pueden, demostrando así que han entendido mal la enseñanza del maestro.

Las intenciones de poder de los hermanos zebedeos provocan la discordia entre el grupo. Jesús aprovecha para enseñar un principio general a la comunidad: en el reinado de Dios lo importante no es buscar un puesto de honor, sino el seguimiento de Jesús en su estilo de vida de servicio y entrega generosa a los pobres, según es la voluntad de Dios.

Jesús enseña que sus seguidores han de vencer la tentación los criterios de poder y de dominio que gobiernan al mundo. Jesús invierte los valores y enseña que en el esquema del reino el más grade es el que sirve y el primero  el que se hace sirviente. Él mismo se pone de ejemplo al decir que no vino a ser servido sino a servir y a dar su vida.

En medio de un mundo tan desigual como en el que vivimos, en el que las oportunidades de una vida digna están lejanas para gran parte de la población, debido en parte  a una organización injusta provocada por la globalización económica, que despoja y hace excluidos, este texto invita a seguir con humildad el estilo de servicio de Jesús, a aprender a compartir y a ser solidarios.

Este estilo de vida de servicio es practicado ya por mucha gente en los pequeños gestos de amor, compasión y solidaridad que realizan en la vida cotidiana creyentes y personas de buena voluntad. El Espíritu “sigue haciendo nuevas todas las cosas” y nos invita a dejarnos conducir por él para hacer nacer en nosotros lo sentimientos y actitudes del Señor Jesús.

 

Sábado 26 julio
Mt 13, 24-30

“Y les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?.

El les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?».  «No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero».

¿Hemos reducido la Eucaristía a un rito cultual? ¿Dónde queda la solidaridad, la fraternidad, más allá de nuestro deficiente asistencialismo?

¿Cómo nos involucramos en las luchas a favor de los derechos de la mujer? ¿ cuál ha sido nuestro compromiso con la ecología…? ¿Con los derechos humanos? ¿Con los migrantes? Las comensalías de Jesús con los marginados de su tiempo fueron auténticos signos de los tiempos mesiánicos que nosotros deberíamos de multiplicar permanentemente; lo menos de que debe de ocupar nuestra tarea es la de hacer una Iglesia verdaderamente de los pobres y para los pobres de la tierra. No lo somos.

¿Nuestras celebraciones dominicales son una verdadera fiesta: comida, bebida, diálogo, convivencia, igualdad entre amigos-as.?

Hagan esto…..: entréguense también ustedes por esta causa ( Reino) ¿o solo repetimos los gestos simbólicos?

¿ Qué celebramos, si no entregamos la vida?.

GUÍA DE ESTUDIO DE EVANGELIO – 15ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE HERMOSILLO

SIGUIENDO DÍA A DÍA EL LECCIONARIO

15ª Semana del Tiempo Ordinario
Semana del 14  al 18 de julio de 2014


Lunes 14 de julio
Mt 13, 1-23

Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar .Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa. Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía:

 «El sembrador salió a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. ¡El que tenga oídos, que oiga!».

Los discípulos se acercaron y le dijeron: «¿Por qué les hablas por medio de parábolas?».

 El les respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.  Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden. Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: “Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán.  Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure”.  Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.  Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.

 Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.

 Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino. El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría,  pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe. El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto. Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno».

La Parábola del Sembrador nos marca una de las relaciones difíciles en la vida cristiana. Y es la del que anuncia la buena nueva de Jesús y  el que escucha esa buena nueva.

Por una parte, muchas veces,  es difícil entender el mensaje, por lo complicado que lo hacemos. Y por la otra  las muchas distracciones del oyente: riquezas, bienestar material, interés personales no evangélicos, etc

Lo cierto es que la Palabra Divina engendra hombres y mujeres nuevos, según el corazón de Dios. Humaniza a una sociedad en crisis y radicaliza a una Iglesia oyente, atenta y sensible.

 

Martes 15 de Julio
Mt 10 , 34- 11

No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.  El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo, tendrá la recompensa de un justo. Les aseguro que cualquiera que dé a beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa».

EL Señor Jesús es llamado el príncipe de la paz. Su mensaje no invita al odio ni a la violencia.

En el texto de hoy se presenta como el portador de la Paz. El es poseedor y el dador de la Paz. Pero lo hace de una manera provocadora.

En nuestra sociedad fragmentada hay muchas injusticias, odios, venganzas. Para  lograr vencerlas es necesario vivir el Evangelio de manera auténtica, con su mensaje de compasión y de ternura, no hay de otra.

 

Miércoles 16 de julio
Mt 11, 20-24

“Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».

Dios cada día nos llama, nos invita, nos deja huellas , pistas o señales de su intervención.

Es cuestionante no descifrar esas llamadas e invitaciones que vienen de Él, como lo hizo con estas aldeas. Lo que cuestiona el Señor es lo cabeza dura que somos.

Las acciones de Dios hoy, tienen un mensaje que es necesario decodificar de forma inteligente y evangélica.

 

Jueves 17 de julio
Mateo 11, 25-27

” En esa oportunidad, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Jesús nos da tres bellos mensajes:

Jesús alaba a su Padre porque reveló el Reino de Dios a los sencillos, a los anawim, pues los sabios expertos en la ley, no aceptaban su buena nueva: Padre te alabo y te agradezco con Jesús porque das a conocer tu Reino a quienes se abren a tu amor. Abre mi corazón para acoger tu mensaje y a los pobres.

Jesús dice que es el Hijo de Dios, que su relación con el Padre es única y que quiere compartirla con nosotros: Jesús te reconozco como Hijo de Dios, Señor del cielo y la tierra, concédeme participar de tu amor y tu confianza en el Padre y en la sencillez y grandeza del pobre.

Ir al misterio encarnado de Jesús para encontrar la revelación del Padre que le ha dado todo a su Hijo y Él nos lo comunica para que lo conozcamos y lo descubramos presente en los sencillos, pobres, necesitados… tentarlo, sentirlo, encontrarlo.

 

Viernes 18 de julio
Mateo 11, 28-30

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.  Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Jesús llama a quienes están fatigados y cansados por vivir en una sociedad regida por valores ajenos al Reino de Dios. Y les ofrece aliviar su carga, pues su “yugo” del amor es ligero, para lo cual basta aprender a ser sencillos y humildes de corazón como es Él: Jesús, cuando sientas que el peso a los problemas personales, familiares, la política, la economía…, me quitas la vida y mata la esperanza, ven a mi encuentro y dame tu amor para que me dé nuevas fuerzas para seguir adelante… en este momentos te entrego… ayúdame a curarme con alegría y confianza en Ti, a todos los cansados, fatigados, adoloridos…

 

Sábado 19 de julio
Mateo 12, 1-8

“En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: «Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado».

Pero él les respondió: «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes.  Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado”.

No se censura a los discípulos por recoger de paso espigas en campo ajeno (DT 23,26 lo permitía), sino por hacerlo en sábado. Los casuistas veían en ello un “trabajo” prohibido por la Ley Ex. 34,21.

El sábado no suprimía sino más bien recargaba las actividades de los rabinos. Jesús que es dueño del sábado, las curaciones que realiza en día sábado afirma que ni siquiera una institución divina como la del descanso sabático tiene un valor absoluto, que debe subordinarse a la necesidad o a la caridad y que Él tiene poder de interpretar con naturalidad la ley Mosaica. La tiene en su calidad de “Hijo de Dios”. Jefe del Reino Mesiánico y encargado desde la realidad profunda del hombre/mujer de establecer su nueva economía, superior a la antigua porque <>. Los rabinos admitían dispensas de la Ley del Sábado, pero sus escrúpulos los restringían lo más posible. ¿Qué nos dicen hoy estas palabras de Jesús?

GUÍA DE ESTUDIO DE EVANGELIO – 14ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE HERMOSILLO

SIGUIENDO DÍA A DÍA EL LECCIONARIO


14ª Semana del Tiempo Ordinario
Semana del 7  al 12 de julio de 2014

Lunes 7 de Julio.
Mt. 9, 18-26

“Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: «Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá». Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.

Entonces de le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: «Con sólo tocar su manto, quedaré curada».

Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: «Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado». Y desde ese instante la mujer quedó curada.

Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo: «Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme». Y se reían de él.

Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó. Y esta noticia se divulgó por aquella región”.

    Con que pesar llegaría este hombre ante Jesús, saber que acaba de morir la hija, saber que ya nada se podía hacer;  pero él lleno de fe y respeto se dirige a Jesús,  se postra ante Él, siendo  un jefe del pueblo le manifiesta que le reconoce su grandeza, su fuerza sanadora, su fuerza que da vida. Seguramente había oído hablar de Jesús, de todos los prodigios que Él hacía en sus recorridos por las periferias de Israel, con el pueblo lleno de pesares, de enfermedades y de muertes.   Además de expresar su respeto también expresa su plena confianza, sabe que con solo ponerle la mano sobre ella y volverá a vivir.   Devolverle la vida a una persona ya muerta es algo inaudito,  es difícil de creer que alguien lo pueda hacer, pero este hombre, movido por su gran dolor y por la gran fe en Jesús se aventura a ir  y pedirle ese gran favor, nadie lo puede hacer sino solo Dios.

Jesús lo acompaña a su casa, toma a la niña de la mano, y la niña se levanta.  Jesús la levanta, no la deja tendida ante el dominio de la muerte, la rescata, le devuelve la vida y con ello devuelve la alegría a su familia.

Que  nuestra confianza en el Dios de la vida nos mueva siempre a darle un sentido a la vida y a la muerte.  Al diario vivir y al diario morir.  Ante los dolores que vivimos frente a toda clase de muerte, la respuesta está en Jesús.

Señor que sepamos buscarte siempre y postrados ante Ti  confiemos nuestras vidas, pongamos todos nuestros pesares, nuestros dolores, sabiendo que sin tardanza nos devolverás la alegría de la vida.

 

Martes 8 de Julio.
Mt 9,32-38 

“En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: «Jamás se vio nada igual en Israel».

Pero los fariseos decían: «El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios». Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.

Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”.

Jesús recorría todas las ciudades, los pueblos, los caseríos;  es de sabido que andaba por los alrededores de Jerusalén, que enseñaba en las sinagogas, en el monte, en el desierto, a la orilla del mar o del lago. Que se decidió por las periferias, por los lugares apartados de la capital, del lugar de actividades económicas y del poder; por los lugares donde estaban las personas o grupos de persona que alejados de la capital, del centro,  estaba más dispuestos a recibir el mensaje, tierra más fértil para la Buena Nueva.  Pero no solo era el mensaje verbal lo que recibían, también recibían el mensaje vivencial de sentirse curados de todas sus dolencias y enfermedades. Enfermedades corporales al verse libres de la ceguera, de la parálisis, del flujo de sangre, etc. Así  también de enfermedades del Espíritu, del alma, del interior.

Seguramente Jesús sintió el cansancio físico por tanta gente que acudían a Él, no le daba tiempo ni para comer, sintiendo compasión de ellos, al verlos decaídos y desanimados como ovejas sin pastor,  invita a pedir al dueño de la cosecha para que mande trabajadores. Sus discípulos estaban aprendiendo,  no eran suficientes para atender a tanta gente, se requería de mas colaboradores con Jesús y que como Jesús.   Colaboradores que transmitan el mensaje, que sean ellos mismos el mensaje con su estilo de vida, con sus opciones personales propias del Reino.  La cosecha es mucha y se requiere de muchas manos, de muchos que estén dispuestos al compromiso propio que exige el proyecto de Jesús. Pedir a Dios para que el Espíritu haga surgir en la misma comunidad los carismas y los ministerios que se necesitan para la misión.

Al igual que Jesús ¿salimos a las periferias? ¿Realmente el trabajo que realizamos conserva ese espíritu de sanar toda dolencia?  ¿Además de la oración,  de qué manera promovemos el discipulado en nuestras comunidades?

 

Miércoles 9 de Julio.
Mt. 10, 1-7

“Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.

Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.

Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca”.

Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio poder para curar toda clase de enfermedad y dolencia, para continuar lo que había iniciado.  Los signos del Reino se hacían presente en los milagros que realizaba Jesús, las enfermedades eran curadas, las dolencias eran sanadas, los corazones eran animados, la dignidad caída era restituida; signos de la presencia de Dios. Los discípulos fueron formados y ahora son enviados, son enviados a continuar el proyecto de su maestro, misión que exige entrega, que exige confianza en si mismos y en Dios, tienen en sus manos una gran tarea,  fruto del Espíritu y de sus capacidades muy humanas. Son pues  sus cooperadores que van a ser, en medio de los hombres, los testigos de Jesús.

Jesús los llama, no les pide una vida intachable, ni sabiduría o grandes cualidades, los llama desde su condición humana llena de debilidades y pecado. Se fija en lo que pueden ser, lo que pueden lograr.

Jesús sigue llamando y sigue enviando;  todos somos llamados y somos enviados, la misión es de todos y los signos del Reino se siguen dando en cada hombre que siendo dócil al impulso del Espíritu se deja conducir para trabajar en favor de una sociedad distinta, una sociedad que vaya acabando con toda clase de enfermedades y dolencias.

Señor que este llamado resuene en todos los corazones de los hombres, para que sintiéndonos todos colaboradores podamos construir una sociedad nueva, sin dolencias ni muertes.

 

Jueves 10 de julio
Mateo 10, 7-15:

“Y cuando vayan, prediquen diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado.’ Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios; de graciarecibieron, den de gracia. No se provean de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en sus cintos, ni de alforjapara el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén.  En cualquier ciudad o aldea donde entren, averigüen quién es digno en ella, y quédense allí hasta que se marchen.  Al entrar en la casa, denle su saludo de paz.  Y si la casa es digna, que su saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que su saludo de paz se vuelva a ustedes. Cualquiera que no los reciba ni oiga sus palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudan el polvo de sus pies.  En verdad les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad”.

 

Comentario-reflexión: Estamos ante el envío de los  primeros discípulos de Jesús y las tareas que les encomienda. Hoy el llamado vale para todos los cristianos(as). Evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar.

1.- Hoy, ¿a quién y a donde hay que ir para proclamar la Buena Nueva de Dios?  ¿Cuáles son las nuevas lepras y  las nuevas enfermedades que hay que ir a curar hoy?

2.- Jesús predico desde la pobreza toda su vida y así invita a su Iglesia de todos los tiempos ¿Cómo estamos cumpliendo este mandato de Jesús hoy? ¿En que estamos fundamentando nuestra tarea evangelizadora?

3.-  Jesús nos invita a que lleguemos a las casas de personas dignas, respetables ¿Cómo estamos viviendo esto? ¿Quiénes son nuestros amigos en nuestras parroquias? ¿Con quienes pasamos nuestros tiempos?

4.- Jesús nos previene sobre las dificultades que encontrarán sus discípulos(as) al llevar a cabo su misión ¿Qué dificultades estamos encontrando en la tarea evangelizadora y como las estamos enfrentando?

5.- ¿Qué llamados nos hace Dios con su Palabra?

 

Viernes 11 DE JULIO DE 2014,  

Mateo 10, 16-23: “Miren, Yo los envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sean astutos como las serpientes e inocentes como las palomas.  Pero cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales (sanedrines) y los azotarán en sus sinagogas;  y hasta serán llevados delante de gobernadores y reyes por Mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles.  Pero cuando los entreguen, no se preocupen de cómo o qué hablarán; porque a esa hora se les dará lo que habrán de hablar.  Porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes.

 “El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerteY serán odiados de todos por causa de Mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo.  Pero cuando los persigan en esta ciudad, huyan a la otra; porque en verdad les digo, que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre”.

Comentario-reflexión: Podemos leer este texto de Mateo teniendo en cuenta el libro de Hechos que leímos en el tiempo de Pascua, especialmente las dificultades que vivieron los primeros cristianos para que se abriera paso el Evangelio y la formación de pequeñas comunidades a lo largo del Imperio Romano. Jesús plantea las dificultades que van a encontrar sus discípulos(as) al llevar la Buena Nueva en una sociedad que se rige con otros criterios contrarios al Evangelio. Estas dificultades acompañaron a Jesús durante su misión y a sus discípulos también las vivirán.

1.- ¿Qué significa hoy ser enviados  como ovejas entre lobos?

2.- ¿Quiénes son hoy los lobos que atentan contra la vida de los pobres de nuestros pueblos?

3.- ¿Cómo nos acompañamos como equipo para salir adelante ante las dificultades que estamos enfrentando?

4.- ¿Qué dificultades hemos encontrado al interior de nuestra familia de sangre, de nuestra comunidad cristiana, de nuestro Prado, de nuestros presbiterios?

5.- ¿Cómo y cuándo hemos experimentado la fuerza del Espíritu en esos momentos difíciles?

6.- ¿Qué llamados nos hace Dios con su Palabra?

 

SÁBADO 12 DE JULIO DE 2014

Mateo 10 24-33“Un discípulo no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señor.  Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Belcebú, ¡cuánto más a los de su casa!

“Así que no les tengan miedo, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse. Lo que les digo en la oscuridad, háblenlo en la luz; y lo que oyen al oído, proclámenlo desde las azoteas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquél que puede hacer perecertanto el alma como el cuerpo en el infierno  ¿No se venden dos pajarillospor una monedita? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre. Y hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. Así que no teman; ustedes valen más que muchos pajarillos.

“Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, Yo también loconfesaré delante de Mi Padre que está en los cielos. Pero cualquiera que Me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de Mi Padre que está en los cielos”.

La comunidad de Mateo la está  pasando mal, están encontrando la cruz por vivir el Evangelio con fidelidad. Están tomando la cruz de cada día, cruz que viene por los conflictos con autoridades y enemigos del bien, por la incomprensión de los que los rodean.

1.- ¿Qué experiencia tenemos de la cruz que nos viene por llevar la Buena Nueva en nuestra sociedad?

2.- ¿Hemos vivido alguna experiencia de cruz colectiva como comunidad seguidora de Jesús?

3.- ¿Qué nos ha ayudado para salir adelante con las cruces personales y comunitarias experimentadas?

4.- Esta tarea evangelizadora ¿está siendo realizada con valentía y permanentemente o al contrario nos avergüenza dar testimonio de Jesús en un mundo que no quiere saber nada de fraternidad ni justicia?

5.- ¿Qué llamados nos hace Dios con su Palabra?

GUÍA DE ESTUDIO DE EVANGELIO – SIGUIENDO DÍA A DÍA EL LECCIONARIO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE HERMOSILLO

SIGUIENDO DÍA A DÍA EL LECCIONARIO

Semana del 1º  al 6 de julio de 2014

Julio 1 de 2014
MT. 8, 23 -25
En la llamada al seguimiento los discípulos habían dado su adhesión a Jesús y al proyecto del reino. Pero ya en la barca, en el peregrinar tras el señor, viene la tempestad, símbolo de los conflictos que trae el nuevo estilo de vida centrado en el reino de la fraternidad y la justicia. En medio de las tretas del mal espíritu, llega el miedo a despegarse del ego, de intereses, de la instalación y seguridad, la simulación, a la componenda con sistemas que dañan la dignidad humana y la vida comunitaria

Los discípulos creen que se hunden en  medo de los conflictos y van a pedir ayuda a jesús, el cual dormía en la paz que da dios, como señor de la historia; aquellos flaquearon en su fe y confianza. Jesús,  que desde su adhesión confiada al padre venció las tentaciones del poder y del tener para abrazar la misión de liberación y salvación, reprende a los discípulos.

Jesús amonesta para denunciarles su miedo por la falta de fe y cobardía. en ocasiones así amonesta a la iglesia y a cada uno en nuestro proceso de seguimiento, para llamar a la conversión a nuestro corazón, para dejarnos llevar por el espíritu aún en medio de las pruebas y crecer en disponibilidad para la misión de compartir la buena nueva del amos en la que colaboramos.

El relato señala que calmó la tempestad después de levantarse en una referencia la resurrección, mostrando el poder amoroso que libera la vida de toda opresión, especialmente la vida amenazada de las víctimas y de los pobres.

Pidamos  al señor que a todos y a cada uno nos llene el Señor de confianza y ánimo en nuestro seguimiento;  que el Espíritu nos fortalezca y conduzca nuestros corazones en la docilidad a la misión en medio de los pobres; que aprendamos de  éstos la resistencia evangélica para esperar contra toda esperanza y amar desde el señor Jesús.

Que san pablo interceda  por la iglesia entera para crecer en la experiencia que él tuvo: “¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada? En todas esas circunstancias salimos más que vencedores gracias al que nos amó” (Rom 8, 35)

 

2 de Julio
Mt 8, 28 – 34
Jesús camina con los discípulos de orilla en orilla, en los territorios y gentes que no pertenecen Israel. Es el misionero y peregrino que lleva la buena nueva del reino y con ello forma a sus discípulos.

Allí se encuentra con los endemoniados.  La mentalidad  del tiempo interpretaba la enfermedad como posesión diabólica. Esas personas eran consideradas peligrosas y se les condenaba a  exclusión y se les apartaba de la vida comunitaria.

En este caso demonios reconocen a Jesús como Hijo de Dios. Jesús muestra su poder venciéndolos, expulsándolos y enviándolos al espacio del mal, representado en los cerdos y el lago.  Con ese gesto muestra que él hace presente el reino de Dios que libera de las fuerzas del mal que oprime al mundo. Los pastores y la gente reconocen el poder divino de Jesús, provocando en ellos admiración y miedo.

El relato nos invita a contemplar a Jesús como el salvador y liberador del mundo; el hijo de dios vivo que nos da su espíritu resucitado para ser testigos de su acción en la historia  y para colaborar  con él que hace presente el  reino, especialmente como presencia amorosa y solidaria con los pobres, enfermos y pecadores.

Pidamos al señor que seamos dóciles a las inspiraciones del Espíritu para que nos haga una Iglesia que, como señala el papa francisco, “procura siempre comunicar mejor la verdad del evangelio en un contexto determinado, sin renunciar a la verdad, al bien y a la luz Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino” (Evangelii Gaudium que pueda aportar cuando la perfección no es posible. un corazón misionero sabe de esos límites y se hace «débil con los débiles […] todo para todos» (1 co 9,22). nunca se encierra, nunca se repliega en sus seguridades, nunca opta por la rigidez autodefensiva. sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del, 45).

   

3 de julio
Jn 20, 24-29
Tomás no estaba con la comunidad de discípulos la tarde de la resurrección y no acepta de primer momento el testimonio de sus compañeros que han visto al Señor. Él quiere ver al Jesús que siguió por los caminos de Galilea; quiere ver y tocar las llagas de su maestro  ejecutado en la cruz.

A los pocos días Jesús resucitado, con la plena participación de la vida divina, se muestra también como el crucificado, y se aparece de nuevo a los discípulos. Allí está Tomás y todos reciben la paz del Señor, es decir, vida, integridad, justicia y todo el bien posible para vivir dignamente con lo necesario. Con el don de la paz Tomás acepta el fraterno reproche de Jesús que lo invita a ser creyente, le responde con la confesión adecuada de la fe, reconociendo a Jesús como  Señor y Dios.

Jesús proclama que serán felices los que creen  sin haber visto, los que  aceptan el testimonio de la comunidad en donde se hace presente el resucitado a través de gestos de amor y solidaridad y en la palabra del evangelio.

Pidamos al Señor que la contemplación de su presencia en el  evangelio y en la historia, nos lleve a crecer en la fe y a confesarla en la palabra y con el testimonio. Que podamos experimentar la fuerza del resucitado en la vida comunitaria y en los gestos de comunión y justicia que en ella se realizan cotidianamente.

Pidamos el don de la paz que da el resucitado en la oración, la vida comunitaria y la meditación de la palabra, para que desde allí crezcamos en la experiencia de fe como seguimiento de la causa del reino. Que sepamos reconocer la presencia del crucificado resucitado y crezcamos en la experiencia que nos propone el Concilio Vaticano II: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo” (Gaudium en spes, 1).

 

Viernes 4. 
Mt 9, 9-13
La misión del Israel mesiánico: ir a los maltratados y abatidos nos orienta en nuestra primera y radical manera de seguir a Jesús.

¿ Nosotros también deberíamos de atender, acompañar y vivir entre los marginados, pecadores, olvidados de la Iglesia, en primer lugar? ¿ O nuestro campo de acción pastoral son los alejados de la Iglesia y de Dios o  bien simultáneamente atender y caminar con los pobres estén donde estén.?

Nuestro caminar con los pequeños, los indefensos de la sociedad, debe ser con el estilo y fuerza de Espíritu de Cristo:  que accedan a un nivel de libertad, conciencia crítica, recuperación de la dignidad, de tal manera que no vuelvan a sentirse menos y ser respetados como lo exigen  sus derechos humanos y cristianos. No piden menos los hombres de hoy.

La perseverancia y la radicalidad evangélica en este camino  tiene sus consecuencias tanto al interior de la Iglesia ( sobre todo de la jerarquía conservadora y los grupos que se identifican con ella), como fuera de ella con los poderes económicos, políticos y sociales donde vivimos. No teman. El Espíritu Santo está con los verdaderos seguidores de Jesús, El nos hace más libres y más radicales.

 

Sábado 5.
Mt 9, 14-17
Pedir valor para amar como Jesús, debe ser objeto constante de nuestra oración; pero también de una conciencia ilustrada y una teología actualizada, además de una praxis constante, sobre todo desde las Cebs, o movimientos, procesos………de los pobres, iluminados por la fe.

¿Cuánto tiempo le dedico a la lectura, desde que lugar social hago el análisis de la realidad, qué teología subyace a mi planificación pastoral?

Tres veces nos repite el Señor : No les tengan miedo. El papa Francisco nos recordaba hace unos días que el E. Santo trabaja más a sus anchas fuera que dentro de la Iglesia. ¿ Qué es del Espíritu Santo en todo lo que hago?

¿Cuáles son mis miedos? ¿ Por qué tengo miedo?

 

Domingo 6
Mt 11, 25-30
Jesús pide una adhesión a su persona: total  e indivisible, lo cual no debemos de olvidar jamás.  Todo lo que sobrevenga es secundario, sin gran importancia en nuestras vidas, así sea algo muy sagrado o tenido como tal.

Sembrar con Jesús hoy es un gran desafío: el cambio cultural, la decadencia de las religiones que nacieron en la sociedad agrícola y cuyos cimientos se pusieron en el neolítico, el avance de las ciencias y la tecnología, la cosmología actual que nos está haciendo despertar de un sueño de miles de años, pensábamos que el hombre es el centro del universo y resulta que  somos una especie de un  pequeño planeta dentro de un sistema solar, que forma parte de una galaxia ………..dentro de un Universo de los 10 posibles  por descubrir……..y Que en Jesús de Nazaret ,Dios mismo se encarno para estar a lo largo de la  historia de  ésta insignificante creatura que la tierra ha logrado en miles de siglos de evolución hasta alcanzar el grado de conciencia, ternura, amor que tenemos………un contexto histórico social y cultural muy diferente no solo por supuesto al de Jesús hace 2000 años sino distinto  hasta hace unos 25 o 30 años.  O cambiamos radicalmente nuestra manera de proclamar la  Buena Nueva del Reino o no seremos ni siquiera escuchados dentro de poco por nadie.

Cómo estamos anunciando el Reinado de Dios en nuestro pueblo? Seguimos con los viejos paradigmas intentando proclamar el Kerigma a los pobres de hoy?

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