Equipo de Tula

EQUIPO DE TULA

“El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría. Bastan algunos ejemplos: … (leer más)

« Alégrate » es el saludo del ángel a María (Lc 1,28). La visita de María a Isabel hace que Juan salte de alegría en el seno de su madre (cf. Lc 1,41). En su canto María proclama: « Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi salvador» (Lc 1,47). Cuando Jesús comienza su ministerio, Juan exclama: «Ésta es mi alegría, que ha llegado a su plenitud» (Jn 3,29). Jesús mismo « se llenó de alegría en el Espíritu Santo » (Lc 10,21). Su mensaje es fuente de gozo: «Os he dicho estas cosas para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría sea plena» (Jn 15,11). Nuestra alegría cristiana bebe de la fuente de su corazón rebosante. Él promete a los discípulos: « Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría» (Jn 16,20)”.  (La Alegría del Evangelio 5).

Propuestas del Equipo de Tula
Marzo / Abril 2014

GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – DESCUBRIR EL PLAN DE DIOS Y DARLO A CONOCER DESDE LOS POBRES

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 31 de marzo al 7 de abril 2014

DESCUBRIR EL PLAN DE DIOS Y
DARLO A CONOCER DESDE LOS POBRES


Roberto Froilán Gutiérrez Arias

 

Ubicación.-

Después de ejercer el ministerio sacerdotal en varias parroquias como párroco, se me pidió atender tres comunidades como vicario parroquial. Ha sido un cambio que generó en mí una crisis (juicio) de la que me propuse sacar algo bueno. En mi itinerario como párroco primero y ahora como vicario vi que la llamada del Señor está siempre presente. Me ha llevado a pensar en algunos de los obstáculos que pueden impedir ver ese llamado: a) el activismo de agenda apretada y b) el tener la autoridad como primordial: dinero e influencia que puede obnubilar nuestra vida y no ver con claridad el designio de Dios.

El estudio que presento es sobre San Juan. De este Evangelio me llama la atención su enfoque sobre la Encarnación  que está expresada en lenguaje de la misión y el testimonio. La espiritualidad del Prado  tiene su origen precisamente en la Encarnación (La Navidad que vivió el Padre Chevrier generó la asociación de los sacerdotes del Prado). Misión y testimonio que nuestro fundador se propuso dar en medio de los pobres.

Ante mi nueva situación me pregunté cómo ha sido mi respuesta a este llamado hasta ahora. Jesús llama a sus primeros discípulos en el contexto de la primera Pascua (Jn 1,35: “Maestro, ¿dónde vives?… vengan y verán”. Fueron y se quedaron con él aquel día). Los agentes de pastoral y feligresía en general me reciben con gusto; me esmero para que la atención sea lo más digno para ellos. Me he propuesto ver con más claridad y descubrir a Jesucristo en los pobres y desde ahí dejarme modelar por Él.

Pidiendo la luz del Espíritu Santo.

Espíritu Santo, creo firmemente que estás presente en la Iglesia y tú la guías. Asístenos enviando un rayo de tu luz para ver con claridad. Haznos fieles seguidores de Jesucristo; indícanos el camino y fortalécenos para encontrarte en los pobres. Amén.

Texto bíblico:

Jn 9. De preferencia leer pausadamente y meditar todo el capítulo.

Jesús se enteró de que habían echado fuera (al ciego) y, encontrándose con él, le dijo: “¿Tú crees en el Hijo del hombre?” Él respondió: “¿Y quién es, Señor, para que crea en él? Jesús le dijo: “Le has visto; el que está hablando contigo, ese es”. Él entonces dijo: “Creo, Señor”. Y se postró ante Él. (9, 35-38: …).

Mirando a Jesús y a su entorno:

v 35 “Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él…” Jesús no descuida detalle de lo que le sucede al que era ciego. Sabe que la señal realizada ha originado polémica y que por su causa, han agredido al ciego. Le da seguimiento al hecho. Provoca un encuentro personal.

Mientras que en los fariseos aparece una actitud cada vez más obstinada de su visión, Jesús ha provocado en el ciego un cambio progresivo: del “Ese hombre que se llama Jesús…” (v11) y reconociéndolo “que es un profeta” (v 17), hasta revelarle el mismo Jesús que es el Hijo del hombre (38).

El ciego era pobre. Pobre por estar privado de un órgano vital. Pobre por ser señalado y ser considerado que ha “nacido  todo en pecado” (“¿quién pecó: él o sus padres?”) Jesucristo lo libera de sus ataduras: le devuelve la vista y su ceguera es ocasión para dar gloria a Dios (9,3).

Mirando a la Iglesia:

Ser miembros de la Iglesia es asumir el papel de misioneros; de ser enviados. “Vete y lávate en la piscina de Siloé” (que quiere decir enviado).

Mirándonos.-

¿En qué fase estoy en relación con el ciego?

¿Cómo me animan estos textos en este compromiso para encontrarme con Jesús?

¿Realmente me acerco a la gente con la misma intención amorosa de Jesucristo que me envía?

¿Comparto las alegrías, angustias, esperanzas del pueblo pobre?

¿Participo y me siento íntimamente unido a la Iglesia y al presbiterio para ver claramente el designio de Dios sobre el mundo?

Escuchando al Padre Chevrier

VD 462.- Los que se vuelven ciegos. Ceguera: uno ve y no quiere ver. Uno quiere ver sólo según sus ojos y sus razonamientos; uno no quiere ver las cosas tal como son y como Dios nos las da, sencilla y buenamente. Los que razonan no ven con exactitud (Jn 9,39-41).

Escritos Espirituales pg. 12 (la llamada de Dios)

“Me decía a mí mismo: el Hijo de Dios ha bajado a la tierra para salvar a los hombres y convertir a los pecadores. ¿Y qué vemos sin embargo? ¡Cuántos pecadores hay en el mundo!…”

¿Cómo me esmero en ver el plan de Dios realizado por Nuestro Señor Jesucristo?

¿Cómo educo mi mirada para juzgar todo según Dios?

VD 409.- Cuando Jesús envía a sus apóstoles les recomienda hacerlo como pobres; no llevar oro ni plata ni alforja (Lc 9,1-3; 10,4-8); no amontonar tesoros en la tierra Mt 6,19.

Llamadas.-                                                              

¿Qué luces he recibido en esta reflexión?

¿Qué compromiso me ha despertado?

Seguir respondiendo al llamado para seguir más de cerca a Jesús y vivir en paz. A cierta distancia descubro que la autoridad como párroco, el poder que éste detenta llega a ser falaz cuando no se pone al servicio del Reino sino para otros fines distintos. No tengo la tensión de la agenda apretada de compromisos y encuentro más serenidad y disposición para la oración y meditación.

A pesar de las resistencias y enfermedades avivar la misión en búsqueda de los más alejados a la luz del Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.

Oración para agradecer a Dios.

Gracias, Señor Jesús porque me llamas a ser tu colaborador. Deseo conocerte, darte a conocer y seguirte con radicalidad. Enséñame a educar la mirada; ver con  claridad tu proyecto y ser tu humilde colaborador. Como Resucitado continúa dándonos al Espíritu Santo y fortalécenos en la misión que nos confías, AMÉN.

 

25 de Marzo, día de la Anunciación del Señor.
Vicaría Parroquial del Teñhé, Palmillas y Árbol Grande
Diócesis de Tula, Hgo.

GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – JESÚS “EN CRECIMIENTO”

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 24 al 31 de marzo 2014

JESÚS “EN CRECIMIENTO”


Víctor Manuel Castillo

1. Desde qué realidad propongo este EE

Soy sacerdote desde hace 28 años y, en mi paso por las distintas parroquias, he quedado cuestionado y marcado por la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor  Jesucristo; verlo y contemplarlo sufriente, fracasado, trasformado en plenitud de vida. Esto me ha llevado a re-pensar y ver mi vida, es decir, la cruz de mi vida, de mi sufrimiento existencial y algunos fracasos. Sufrimiento existencial que me ha llevado a conocerme, valorarme, aceptarme, lo cual ha propiciado crecer como persona. En una palabra a resucitar.

La cruz la refiero al sufrimiento, a reconocerme y aceptar a través de terapias, cursos, estudio, reconciliación (sacramento); la oración (meditación) y la resurrección, la refiero a los cambios que he hecho y se notan en mi imagen corporal, en el modo de conducirme, en el  modo de manejarme, en el modo de ampliar mis pensamientos al aprender a des-aprender.

Las imágenes de Cristo sufriente: Señor de la Tres Caídas, Señor de la Buena Muerte y el Santo Entierro junto con los viacrucis vivientes, me cautivan y me causan mucho dolor;  pero siento mucho más dolor cuando veo que Cristo sigue sufriendo en el ser humano concreto de mi parroquia y lo veo a través de los servicios que me piden: veo a ancianos abandonados, a mujeres golpeadas y que lo permiten, a personas atoradas en su vida con todas las posibilidades de crecer, pero que no se dan cuenta. Veo la pobreza extrema, o más bien miseria, a jóvenes frustrados y enfermos…  todo esto me llena de retos y ardor por compartir que sí es posible morir y resucitar.

 

2. Oración al  Espíritu Santo

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía tu Espíritu y serán creadas todas las cosas, y se renovará el orden de esta tierra.

Oremos: Señor, tú que has formado los corazones de tus fieles con la iluminación de tu Espíritu, concédenos comprender esta vida según ese mismo Espíritu y contar siempre con tu apoyo. Por Cristo nuestro Señor. Amén

 

3. Palabra de Dios

  • Mc. 1, 12 – 13

“En seguida el Espíritu lo llevó al desierto, donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían”.

 

  • Mt. 17, 1 – 9

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.

Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús.

Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo».

Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.

Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: «Levántense, no tengan miedo». Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.

Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

 

  • Jn. 20, 26 – 29

Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!».

Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe».

Tomas respondió: «¡Señor mío y Dios mío!.

Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».

 

 

4. Mirando a Jesús

En el texto de San Marcos,  te invito a que contemples a Jesús obediente al Espíritu que lo conduce al desierto, pero sobre todo te sugiero que contemples a Jesús que vive con las FIERAS y es servido por los ÁNGELES.

En el texto de Mateo,  te invito a ver el rostro resplandeciente de Jesús y su ropa blanquísima. También contempla el gesto y palabra de Jesús: toma a los apóstoles y les dice NO TENGAN MIEDO. Y sientas, en tu cuerpo, las palabras del PADRE: “ESTE ES MI HIJO QUERIDO”.

En el texto de San Juan, te invito a contemplar a Jesús RESUCITADO, pleno, sereno, deseando paz y mostrando sus heridas.

4. HACER PASAR A JESUCRISTO A LA VIDA

Hoy como sacerdote que eres ¿con que fieras vives? (egolatría, aislamiento, lujuria, protagonismo, dinero, poder, etc.)

Hoy reconoces y valoras la presencia de tantos ángeles a tu alrededor? ¿Permites que te sirvan como a Jesús en su desierto?

Tu rostro, hoy  ¿que dice? ¿brillas? ¿aceptas tu misión, incluso de sufrimiento y así brillas, es decir la aceptas y la vives?

Al igual que Jesús, ¿te sientes amado por el Padre?

Al igual que los Apóstoles ¿qué te tira, que te hace poner tu rostro en tierra? ¿ tienes miedo de brillar?

Jesús pasa de la muerte a la vida, resucita,  las heridas siguen ahí, pero ahora el esta lleno de vida , de paz, sin resentimientos, ¿tu experimentas la resurrección? ¿hoy resucitado como llevas tus heridas, en ti hay ¿paz? Eres libre?

 

5.- En la escuela del P. Chevrier

En este tiempo de Cuaresma, medita los textos de los misterios dolorosos y gloriosos del Rosario del P. Chevrier:

 

Es en su Pasión que Nuestro Señor fue más hermoso y más perfecto.

P.2.p.145

 

 

¡Con qué generosidad se ofrece a su Padre!

¡Con qué sumisión acepta los rigores de su justicia!

¡Con qué calma habla de su muerte y la anuncia a sus discípulos!

¡Con qué dignidad habla a sus enemigos!

¡Con qué bondad los trata!

¡Con qué dulzura se entrega a ellos y se deja conducir a donde ellos quieren!

¡Con qué paciencia sufre!

¡Qué silencio en todas las acusaciones!

¡Con qué humildad recibe las afrentas y las injurias!

¡Con qué bondad perdona!

¡Con qué perfección obedece!

¡Con cuánto amor sufre!

¡Con cuánto poder muere!

Todo esto voluntariamente, por amor a su Padre y a nosotros.

Ms 6, 18 a

 

 

“Yo soy su Rey, mírenme: llevo una corona de espinas…, porque soy rey de la verdad; sufro por la verdad y doy testimonio a la verdad que he traído del cielo… Cualquiera que haya luchado por la verdad, será coronado por la verdad… Se me corona rey de la verdad y miro como mis súbditos a todos aquellos que luchan por la verdad.

 

Mírenme, soy su Rey: llevo como signo de mi poder un junco en la mano derecha, no vengo ni a luchar ni a derrocar, ni a destruir a los hombres, ni a obligarlos. Mi reino es el de la bondad, de la dulzura y la paz… Quiero que mis soldados sean como corderos en medio de los lobos y que sepan sufrir y morir como yo, sin quejarse. Bienaventurados los mansos, porque de ellos será la tierra…

 

Mírenme, soy su Rey: mi reino no es de este mundo, llevo por manto un harapo púrpura. No he venido a conquistar la tierra, amasar fortunas, vivir en la abundancia y la riqueza. No tengo más que un establo por casa, un poco de paja por colchón, no tengo dinero, ni asilo y no tengo más que una tabla para morir. Soy el rey de la pobreza, el rey de los pobres y digo a quienes quieran seguirme: “Vendan todo lo que tienen y síganme”. “Bienaventurados los pobres, que yo les daré el cielo como herencia”.

Ms 5, 22 b

 

““Y de pronto, ocurrió un gran terremoto”.

Mt 28, 2

 

Y el divino Salvador, con los primeros resplandores del día, se escapa de la tumba, dejándola intacta y sellada, como había dejado antes en su integridad virginal el seno tan puro de su gloriosa Madre cuando salió para nacer en la humildad del pesebre.

Ms 5, 26 l

 

Jesús tiene el poder de dejar su vida y de retomarla. Él es la vida. “Yo soy la Vida”. Tiene la vida en sí mismo. Él da la vida al mundo.

Ms 5, 26 e

 

Jesús sale vivo de su tumba, el tercer día después de su muerte. Aparece a sus apóstoles durante cuarenta días con un cuerpo espiritual y celeste, llevando sin embargo sobre su cuerpo las marcas de las heridas que había soportado por nosotros.

 

Este hecho nos enseña que nosotros también, nosotros resucitaremos un día por el poder de Dios, y que llevaremos en nuestro cuerpo los rastros de nuestros pecados o de nuestras virtudes. Dejaremos este cuerpo de carne para revestirnos de un cuerpo espiritual, este cuerpo mortal para tomar un cuerpo inmortal, este cuerpo terrestre para tener un cuerpo glorioso.

Ms 5, 25 d

 

La resurrección es el triunfo de Dios sobre el mundo, de la vida sobre la muerte, de la verdad sobre la mentira, del espíritu sobre la carne.

 

Dios deja perecer el cuerpo de barro, pero el espíritu vive. “No teman a lo que mata al cuerpo; teman a lo que mata el alma y el cuerpo”. “Aquel que ama su alma, la perderá; aquel que odia su alma la salvará”. “Los envío como corderos en medio de los lobos”.

Ms 5, 11

 

La resurrección se lleva a cabo en el silencio y el recogimiento, como todos los grandes misterios del Salvador.

Ms 5, 11

  

“Bendito sea dios, el Padre de Nuestro Señor Jesucristo que, por su gran misericordia, nos ha regenerado a través de la resurrección de Jesucristo, para darnos la esperanza de la vida y de esta herencia, donde nada puede destruirse ni corromperse, ni marchitarse, y que nos está reservada en el cielo”. (1 Pi 1,3-4).

Ms 5, 26 d

 

Divino Jesús, que resucitaste al tercer día después de tu muerte, y que has recibido el poder de tu Padre de dar vida a los muertos, concédeme la fe y la gracia de compartir la resurrección gloriosa”.

Ms 5, 25 d

 

5. Llamados

+en tu persona: fieras, ángeles

+En tu imagen corporal, tu brillo

+En el manejo del miedo

+En el experimentar el amor

+En tu paz

+En el manejo de tus heridas

 

6.  Oración

Salmo 8

¡Señor, nuestro Dios,

qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Quiero adorar tu majestad sobre el cielo:

con la alabanza de los niños y de los más pequeños,

erigiste una fortaleza contra tus adversarios

para reprimir al enemigo y al rebelde.

Al ver el cielo, obra de tus manos,

la luna y la estrellas que has creado:

¿qué es el hombre para que pienses en él,

el ser humano para que lo cuides?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

lo coronaste de gloria y esplendor;

le diste dominio sobre la obra de tus manos,

todo lo pusiste bajo sus pies:

todos los rebaños y ganados,

y hasta los animales salvajes;

las aves del cielo, los peces del mar

y cuanto surca los senderos de las aguas.

¡Señor, nuestro Dios,

qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – SEGUIR A JESÚS POBRE

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 17 al 23 de marzo 2014

SEGUIR A JESÚS POBRE 


Rubén Medrano

1.- OCASIÓN DE ESTE ESTUDIO

Hace cinco años solicité al obispo que me enviara a colaborar como vicario a la Parroquia de Santiago Apóstol en Tecozautla, Estado de Hidalgo. Expreso dos cosas que me motivaron:
a) el vicario parroquial se encontraba enfermo y b) el párroco era simpatizante del Prado. No mucho tiempo después, el párroco definió su opción dejando de asistir a las reuniones. Por lo general,  los vicarios tenemos un campo de acción restringido y en ocasiones puede verse amenazado el proceso de formación.

La Parroquia está conformada por casi 50 pueblos y es extensa. Se me han asignado los pueblos más lejanos y pobres. Los recursos materiales son limitados. Al principio, lo consideraba como imposición y mis reacciones eran de resistencia. Reconozco que éstas no han desaparecido del todo.

La espiritualidad del Prado me reubica, pues la opción por los pobres es uno de los ejes principales. No ignoramos que la pobreza voluntaria es distinta de quienes viven la pobreza real. Aquí es preciso tener en cuenta que aplicar “la regla de lo necesario” nos hace adentrar en el mundo de los pobres. Es uno de los caminos para el encuentro con Jesús. Mantenerse en este propósito llega a ser un verdadero desafío.

2.-ORACIÓN

¡Oh Verbo! ¡Oh Cristo! ¡Qué hermoso y grande eres!

¿Quién alcanzará a conocerte?

Habla, que quiero escuchar tu divina Palabra

pues sé que viene del cielo… Quiero escucharla, meditarla, ponerla en práctica

porque en tu palabra está la vida, la alegría, la paz y la felicidad.

¡Habla! Tú eres mi Señor y mi Maestro.


(Beato Antonio Chevrier)

 

3.- TEXTO BÍBLICO (Biblia de Nuestro pueblo) (Lc 10, 1-9)

Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.

Y les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.

¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.

No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: «¡Que descienda la paz sobre esta casa!».

Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.

En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: «El Reino de Dios está cerca de ustedes».

4.- MIRANDO A JESÚS.

Jesús tiene como centro el Reino de Dios. Llama, instruye y forma a sus discípulos en comunidad. En proceso de formación, les confía la misión. Sabe que no puede estar físicamente en todos los pueblos donde pensaba ir.  Las acciones de los discípulos prolongan la acción del Maestro; responsabilidad del enviado y confianza del que envía. Jesús los coloca en el mismo nivel en que Él fue enviado (“Como el Padre me envió, también yo os envío” (Jn 20,22).

5.- PREGUNTAS PARA HACER PASAR EL EVANGELIO A MI VIDA DE DISCÍPULO.

a) ¿Ponemos en el centro de nuestro ministerio el Reino de Dios con la actitud de Jesús pobre?

b) ¿Qué renuncias y despojos nos han sido impuestas por la vida? ¿Las acogemos de verdad como una gracia, como una verdadera experiencia espiritual?

c) ¿Cómo tomamos la iniciativa de salir al encuentro de los más pobres?

d) ¿Nos preocupamos de verdad por la formación de una comunidad de fe entre los pobres y que realmente sea solidaria entre los pobres?

e) ¿Nuestra vida expresa sencillez en los medios que utilizamos en la vida y en el culto?

 

6.- EN LA ESCUELA DEL PADRE CHEVRIER

a) Leer la tercera de las cinco condiciones para seguir a Jesús: VD 285-323. En dicho texto el Padre Chevrier pide permiso al Papa Pío IX para trabajar sin remuneración alguna.

b) Constituciones de la Asociación de los Sacerdotes del Prado: “El Padre Chevrier deseaba que los miembros de su Asociación estuvieran totalmente dispuestos a ir a cualquier parte a evangelizar a los pobres (27)

-Compartimos la vida corriente de los pobres en todos sus aspectos: el trabajo, la vivienda, el estilo de vida, el vestido, etc. El fundamento de este modo de compartir su vida es el Evangelio y el amor a los pobres. (33)

c) Regla de lo necesario:

(Núm. 23)En el seno de la comunidad, el pastor estará siempre del lado de los pobres, de los últimos. Defenderá también la fe de los débiles, los liberará de todo lo que impide situarse como hombres responsables en la sociedad y en la Iglesia. Esto supone que el pastor comparte su vida, su amistad, sus alegrías y sus sufrimientos, sus esperanzas y sus luchas.

7.- Oración final.-

Gracias, Señor porque te elegiste hacerte realmente pobre. Y porque les revelaste el misterio del Reino. Y por el seguimiento de tantos seguidores  tuyos en la historia. Concédeme también esa gracia de ser uno de tus seguidores. Amén

GUÍA PARA ESTUDIO DE EVANGELIO – LA MISIÓN DEL SIERVO

PROPUESTA DEL EQUIPO DE TULA
Semana del 10 al 16 de marzo 2014

LA MISIÓN DEL SIERVO

Isaías 49,1-6: La Misión del Siervo
(Segundo cántico del siervo)


P. Emilio Zaragoza

Ocasión del Estudio de este Evangelio

Hace dos años llegué a la parroquia de Santiago Apóstol en Atotonilco de Tula, Hidalgo. Estoy solo como presbítero, formando equipo parroquial con tres Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (ss.cc.), con el deseo de incluir al menos a un laico o laica de tiempo completo en el equipo. Hemos constatado que no estamos llegando a los más alejados y a los excluidos sociales. Hemos pensado en varias opciones, una de las cuales es ir a hombres y mujeres que se sienten excluidos/as por alguna circunstancia de su forma de vida, o bien, por alguna adicción. Deseamos que ellos se sepan y se sientan Iglesia y que serán bienvenidos/as en todo momento, deseamos darles a conocer a Jesucristo, colocando el Evangelio en sus manos. Así se sabrán dignificados por Él y a su vez llamados a llevar a otros, que estén en circunstancias similares, la Buena Nueva de Jesucristo.

 

Invocación al Espíritu Santo

Espíritu Santo, Amor increado, rompe las barreras que nos impiden salir a las plazas y anunciar la Buena Noticia de salvación.

Danos oído y lengua de discípulo para hablar las lenguas de quienes se sienten no entendidos ni incluidos ni llamados a tu pueblo santo. Y que, formando todos una comunidad de hermanos, podamos avanzar unidos a Jesucristo hacia el encuentro de nuestro Padre Dios que nos espera para el abrazo eterno. Amén.

 

Texto bíblico
Isaías 49,1-6

Escúchenme, islas; presten atención, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. 2 Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba 3 y me dijo: Tú eres mi siervo –Israel- de quien estoy orgulloso. 4 Mientras yo pensaba: En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas; en realidad mi derecho lo defendía el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. 5 Y ahora habla el Señor, que ya en el vientre me formó siervo suyo, para que trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel –tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza-: 6 Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance el confín de la tierra.

 

Hacer pasar la Palabra a la vida a la luz de Jesucristo

1)    ¿Cuál es la experiencia del siervo en su llamado y en su misión?

2)    ¿Cómo encontramos estos trazos del siervo en la vida de Jesucristo nuestro Señor?

3)    El siervo hace la experiencia de haber sido llamado personalmente y moldeado de una forma especial para la misión (verso 2) ¿Cómo te sientes llamado al servicio de la Palabra divina desde la raíz de tu existencia? Y ¿Como vives el llamado personal y te sabes moldeado para una misión concreta?

4)    El siervo sufre la fatiga y experimenta el fracaso de la misión; pero vive la certeza de que el Señor tiene su salario (v 4) ¿Cómo vives los fracasos pastorales en la misión? y

5)    ¿Cómo es tu experiencia de confianza en Jesucristo que te ha llamado y enviado?

6)    ¿Cómo vives el impulso del Espíritu a llevar la luz salvadora a los alejados y a los excluidos de tu parroquia o comunidad?

 

Bajo la guía del P. Antonio Chevrier

Dice el P. Antonio Chevrier: “hay que instruir a los ignorantes, evangelizar a los pobres. Es la misión de nuestro Señor. Es la misión de todo sacerdote, particularmente la nuestra: es nuestra herencia. Ir a los pobres, hablar del Reino de Dios a los obreros, a los humildes, a los pequeños, a los abandonados, a todos los que sufren. ¡Se nos permite ir como nuestro Señor, como los apóstoles, ‘a los lugares públicos y a las casas’ (Hch 20,20), a las plazas, las fábricas, las familias, a llevar la fe, predicar el Evangelio, catequizar, dar a conocer a nuestro Señor!” (P4, 161). “La gente no viene, hay que salir a buscarla” (VD 450)

 

Luces y Llamado y cómo los vas a compartir a otros el fruto de tu Estudio de Evangelio

Luces que el Espíritu ha suscitado en tu vida de discípulo y apóstol de nuestro Señor y el llamado que te hace.

 

Oración a Jesucristo nuestro Señor

 Oh Verbo! ¡Oh Cristo!
Qué bello y qué grande eres!
¡Quién acertara a conocerte!
¡Quién pudiera comprenderte!

 Haz, oh Cristo,
que yo te conozca y te ame.

Tú que eres la luz,
manda un rayo de esa divina luz
sobre mi pobre alma,
para que yo pueda verte y comprenderte.
Dame una fe en ti tan grande,
que todas tus palabras
sean luces que me iluminen,
me atraigan hacia ti
y me hagan seguirte
en todos los caminos
de la justicia y de la verdad.

¡Oh Cristo! ¡Oh Verbo!
¡Mi Señor y mi único Maestro!
Habla, que quiero escucharte
y poner en práctica tu palabra.
Quiero escuchar tu divina palabra,
que sé que viene del cielo.
Quiero escucharla, meditarla, practicarla,
porque en tu palabra está la vida,
la alegría, la paz y la felicidad.

Habla, Señor.
Tú eres mi Señor y mi Maestro.
Quiero escucharte sólo a ti.

Beato Antonio Chevrier (1826 – 1879)

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