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ASAMBLEA DEL PRADO MEXICANO
Motivación para Preparar la Asamblea del Prado Mexicano
Del 20 al 24 de noviembre 2023
Guadalajara, Jal.
En el Centro de Espiritualidad Cruz del Apostoldo (CECAP)
Av Topacio 3000, Loma Bonita, 45086 Zapopan, Jalisco.
Manuel Zubillaga
En la marcha de nuestra familia espiritual, la Asamblea de cada cuatro años tiene un papel decisivo en la vida del Prado Mexicano. Se trata de discernir cómo el Espíritu nos hace avanzar en medio de los pobres. La Asamblea evalúa nuestra fidelidad al Señor y a la misión recibida en Iglesia. Estudia y fija las orientaciones para los años que vienen. Finalmente, la Asamblea elige a los hermanos que nos son dados por el Dueño de la mies y quienes deberán confirmarnos en la fe, impulsándonos a vivir, en la alegría y la creatividad, nuestra vocación de discípulos y apóstoles de Jesucristo al servicio de los pobres.
Toda Asamblea es un momento de gracia y de renovación; es por eso que cada uno debe sentirse concernido y comprometido en la preparación y en la realización de esta próxima Asamblea. Es conveniente que todos los convocados: sacerdotes en primera formación; sacerdotes de compromiso temporal y definitivo que van a participar tengan el mejor conocimiento posible de la vida, de las esperanzas, de los deseos y de los cuestionamientos de nuestra asociación dispersa en varias diócesis de México.
1. EN UNA HISTORIA
Es interesante situarnos en la historia de las diferentes Asambleas del Prado Mexicano. Al releer los documentos de la Asamblea del 2007, que están en el número dos de la Revista del Prado Mexicano, llama la atención que se señalan tres puntos que enmarcaron aquella asamblea realizada en Casa Saulo, en Torreón:
- La temática de la Asamblea General realizada en julio de 2007, con el tema El ministerio del Espíritu Santo en medio de los pobres, fue un ejercicio de comunión con el conjunto de la familia espiritual de los sacerdotes del Prado.
- La V Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Aparecida, realizada en mayo del 2007 con el tema Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos tengan vida, donde estuvimos en el contexto eclesial de América Latina para poder encarnar un carisma y dar rostro histórico al Prado Mexicano.
- Y la palabra que, el reelecto responsable general en aquel entonces, en julio del 2007, P. Robert Daviaud, le dio a los delegados del Prado Mexicano: “Recorrer el camino para llegar a ser un Prado erigido”, es decir, un Prado efectivamente mexicano, con un carisma pradosiano plenamente inculturado y una organización a cargo de nosotros mismos. Avanzar claramente hacia un Prado maduro, con personalidad propia.
Por su parte, los objetivos de la Asamblea 2011, realizada en Guadalajara, se formularon así:
- Revitalizar el carisma pradosiano:
—a partir de la situación actual de los pobres—para que nuestra misión esté enraizada en Jesucristo, iluminada por el Espíritu Santoy al servicio de la evangelización de los pobres. - Fortalecer nuestros lazos de fraternidad apostólica y nuestra estructura organizativa con vistas a formalizar un Prado erigido en un futuro próximo.
Parece que entre la Asamblea 2007 y la de 2011 hay sintonías:
- Revitalizar un carisma, actualizándolo en nuevas circunstancias, y tener un rostro encarnado, ser, de verdad, el Prado Mexicano.
- En congruencia con lo anterior, avanzar en la parte organizativa. Un carisma, si no se organiza, se puede diluir, evaporar. Cierto, la organización está al servicio del carisma y no viceversa.
En la Asamblea del 2015, se señalaron dos puntos contextuales muy claros:
- En la Programación del 2013 al 2019, emanada de la Asamblea General del 2013 con el tema “Anunciar la insondable riqueza de Jesucristo a los pobres”, nuevamente surgió la necesidad de expresar y vivir la comunión con el Prado disperso en una cincuentena de países.
- El marco histórico del pontificado del Santo Padre Francisco cargado de gestos evangélicos y proféticos latinoamericanos; vuelto a Jesucristo, su Evangelio y a los pobres; también el Documento de Aparecida —expresión de las iglesias de América Latina y el Caribe— asumido en una perspectiva más amplia en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.
El objetivo de esta Asamblea del 2015 quedó formulado así:
- Impulsar la actualización —en los siguientes cuatro años— la identidad y carisma del Prado Mexicano a través de una viva y renovada pasión de “anunciar a los pobres la insondable riqueza de Jesucristo”, a fin de asumir y encarnar, desde nuestras realidades concretas, el programa de las orientaciones dadas por la asamblea general.
Hubo dos hilos de continuidad clara y explícitamente reiterativos, con las dos asambleas Anteriores:
- La necesidad de actualizar el carisma, “la vocación” en el Prado en el contexto histórico y eclesial concreto de México (inculturación del carisma).
- La necesidad de “caminar en sinodalidad” con el conjunto del Prado.
Lo que ahora no apareció en esa Asamblea, al menos de modo explícito, y que quedó en la documentación del 2007 y 2011 es:
Dar pasos para un Prado Mexicano erigido, siempre en comunión con toda la Familia Espiritual. Dar pasos hacia un Prado que dependa de nuestra propia responsabilidad. Este punto, para no ser solamente expresión de buenos deseos, pasa por la organización. ¿Lo hemos querido asumir? ¿Qué nos ha condicionado? ¿Podremos avanzar?
En la Asamblea del 2019
La temática se expresó en el título: “La vocación de pertenecer al Prado” Una nueva profecía 4 al 8 de noviembre de 2019, Guadalajara Jal.
Justificación del tema de esa Asamblea:
“Al reflexionar sobre el camino recorrido, podemos percibir y constatar que la realidad que vive el Prado Mexicano, en la cual reconocemos y damos gracias por todos los signos presentes y fructíferos en las iglesias particulares de la gracia que se nos ha concedido, no puede dejar de desconcertarnos una serie de síntomas que pueden ser o son señales de estancamiento: envejecimiento mayoritario de los asociados, sin renovación de equipos con nuevos miembros; ausentismo de no pocos en los equipos y hasta indiferencia en la asistencia a reuniones, encuentros, sesiones y retiros, poca promoción y animación de nuevos y jóvenes simpatizantes y quizás, especialmente, descuido de un número importante de los que ya hemos hecho un compromiso, gratuitamente asumido, de hacer el Estudio de Evangelio, de contemplar la acción del Espíritu por la práctica frecuente del Cuaderno de Vida y la Revisión de Vida y de asimilarnos a los pobres y tratar de ser semejantes a ellos por el camino del Pesebre, la Cruz y el Sagrario (La Vocación de pertenecer al Prado, documento de Preparación a la Asamblea del Prado Mexicano no, 7).
Los grandes retos o llamados a los que se debe atender:
- Necesitamos discernir nuestra identidad y el proyecto de una verdadera renovación y “refundación” del Prado Mexicano.
- Necesitamos definirnos personal y grupalmente: ¿el Prado es para nosotros una vocación y un estilo de vivir el ministerio sacerdotal según el Evangelio?
- Necesitamos contestarnos con verdad la pregunta y ratificar la respuesta con nuestra presencia y compromiso en la Asamblea:
¿Es el Prado para mí, un compromiso asumido como respuesta a un don?
Esta mirada retrospectiva nos puede ayudar a situarnos en este momento atendiendo desde
luego a la situación de México y de la Iglesia. Sin duda muy importante tomar en cuenta el
reciente documento de la CEM sobre la síntesis sinodal 1
La elección del tema Asamblea 2023
El tema de la próxima Asamblea del Prado Mexicano no está aún fijado. Esperamos que el P. Héctor Villa en su próximo viaje a Lyon Francia, para la reunión del Consejo Ampliado es este mes de febrero, en diálogo con los miembros del Consejo y en particular con el P. Armando Pasqualotto, responsable general, regrese en unos días y nos informe al respecto.
Lea elección de un nuevo coordinador y el consejo
La Asamblea tiene como finalidad, en primer lugar, elegir a quienes tendrán la responsabilidad de conducir el Prado de Mexicano en comunión profunda con el conjunto del Prado y su Consejo. ¿Qué quiere decir “conducir”? ¿En qué Espíritu, de qué manera pide hoy su familia ser conducida? Se trata, ciertamente, de perfilar el ministerio de un hermano para el servicio de la coordinación junto con un Consejo. Recibimos todo esto como un don de Dios. Que el Espíritu Santo nos acompañe y nos ilumine. Que nos conduzca también encontrar pistas, orientaciones que nos lleven a responder siempre a la llamada de Antonio Chevrier que quería sacerdotes pobres para los pobres, que encuentran su fuerza enraizándose en el Evangelio. Tenemos que ponernos a la escucha de los clamores del mundo, de las aspiraciones de las personas con las que caminamos
1 CEM Síntesis Sinodal
CENTRO DE ESPIRITUALIDAD CRUZ DEL APOSTOLADO (CECAP)
Av Topacio 3000, Loma Bonita, 45086 Zapopan, Jalisco.
http://www.cecapgdl.com.mx/










