Después de los tiempos intensivos de cuaresma y semana santa, estamos de modo especial invitados a hacer del ejercicio del ministerio de pastores la fuente de la espiritualidad apostólica del presbítero diocesano.
Nuestra gratitud a todos y a todas que siguen el VERDADERO DISCÍPULO desde hace años, aún cuando no pertenezcan formalmente a la Familia Espiritual del PRADO.