RETOMEMOS EN ESTA PASCUA, COMO FUENTE DE GRACIA, EL CUADERNO DE VIDA O CUADERNO DE PASTORAL.
Después de los tiempos intensivos de cuaresma y semana santa, estamos de modo especial invitados a hacer del ejercicio del ministerio de pastores la fuente de la espiritualidad apostólica del presbítero diocesano.
Breve Presentación
El Cuaderno de Vida es un medio que nos permite tener una mirada teologal y apostólica de la vida de nuestro pueblo que nosotros compartimos cada día. Esto es lo importante y original: una mirada prolongada, en comunión con Jesucristo a través de su Palabra y de la vida de la gente. Una mirada de fe, una mirada de Buen Pastor. Se trata de hacer memoria del Resucitado en la fe y sobre todo de los acontecimientos y de lo que hemos vivido.
Las formas y el estilo de hacer el Cuaderno de Vida pueden variar. Algunos toman notes con mucho detalle; otros son más concisos; unos utilizan nombres para referirse a personas conocidas; otros emplean palabras significativas para hacer referencia al Evangelio… Algunos lo elaboran de una forma discursiva, otros como un diálogo con un hermano. Unos a la mera de un diario, otros como una oración cotidiana.
Estas variantes nos muestran que no hay un método o una técnica única; ex la experiencia la que marca el estilo y la forma de hacer.
El Cuaderno de Vida no es una introspección psicológica, ni un diario íntimo, ni un estudio sociológico, sino una mirada contemplativa de pastor en su ministerio apostólico.
Los actos más sencillos, los diálogos, los encuentros de cada día con las personas no llegan a ser de una manera automática lugares importantes de revelación. Necesitamos darnos un tiempo para repensarlos, guardarnos en la memoria, anotarlos en la medida de lo posible, orar a partir de ellos. En el Cuaderno de Vida, o cuaderno pastoral, anotamos una parte de lo que hemos vivido con las personas ante el Señor.
El Cuaderno de Vida en el Prado tiene la misma pretensión que el Estudio del Evangelio y la Revisión de Vida: conocer, amar y seguir a Jesucristo para hacernos más capaces de trabajar más eficazmente en la evangelización de los pobres. No se trata de una preparación, es el ejercicio del ministerio, de la caridad pastoral.
Objetivos del Cuaderno de Vida
El Cuaderno de Vida está al servicio de la oración apostólica hecha desde la inserción en el corazón de la vida y del mundo. Por esto está llamado a ser:
- Un lugar de obediencia, donde aprendemos a obedecer (ob-audire) a los acontecimientos tal cual los recibimos cada día del Padre, n a nuestras ideas, nuestros sueños o programas.
- Un lugar de contemplación de la Persona de Jesucristo y de la acción del Espíritu en nuestro pueblo hoy. Lugar de oración de acción de gracias, de intercesión, de ofrenda, de petición de perdón, lugar de participación en el misterio de la muerte y resurrección del Señor en la vida de la Iglesia y del mundo.
- Un lugar de aprendizaje del conocimiento y de las expresiones de la vida, de la cultura, de la fe de la gente, de lo que dicen y hacen los pobres a los que el Padre revela los secretos del Reino (Mt 11,25-27).
- Un lugar de unificación de nuestra vida y ministerio en Cristo. El ser y el hacer, la oración y la acción pastoral son una sola realidad en esta contemplación. Unificación de la vida espiritual, teologal y pastoral.
- Un lugar de conversión permanente de la vida y del ministerio donde se renueva la fe, la esperanza, la alegría y la caridad pastoral. Un lugar de discernimiento de los dones, de los carismas de las vocaciones en la comunidad.
- Un lugar de colaboración con el Espíritu, en comunión con Cristo, el Buen Pastor que quiere convertirse en buen pan a través de cada uno de nosotros.
Es el lugar donde se cultivan las perlas del Reino que el el Señor ha puesto en nuestro camino para compartirlas con otros. El Cuaderno de Vida, como el Estudio del Evangelio y la Revisión de Vida, puede alimentar también la vida pastoral y la predicación del presbítero.
MÉTODO
VER
La práctica de los ojos y del oído. Se trata de anotar los hechos, encuentros, diálogos vividos con otras personas con la preocupación de la objetividad y de la obediencia a los designios del Padre. Estar atentos a lo que marca la vida de las personas, a los acontecimientos en los que ellas están comprometidas o en los grupos de los que forman parte.
Anotar y contar lo que percibimos como lo más significativo en su vida o lo que tiene una prioridad en nuestro ministerio.
CONTEMPLAR (Juzgar)
Es la práctica del corazón. Se trata de releer esta vida; las alegrías, los sufrimientos, las esperanzas de los hombres de llevarlos a la oración.
Es el momento de renovar nuestro acto de fe en la presencia y en la acción del Señor. Acoger la luz de la Escritura sobre ese hecho de vida, buscando la comunión con la persona de Jesucristo en su misterio pascual hoy, en la oración de adoración, de acción de gracias e de intercesión.
En esta oración el Evangelio y la vida de los hombres son confrontadas como en un crisol y se iluminan mutuamente.
ACTUAR
Es la práctica de las manos y los pies. Es el momento de acoger las llamadas del Señor, buscando la conversión de nuestra vida y de nuestro ministerio, para colaborar mejor con la acción del Espíritu en el mundo.
El Cuaderno de Vida en el equipo
En este caso no se trata de poner en común lo que hemos escrito. Se trata de compartir nuestro ministerio entre los pobres, de compartir nuestro encuentro con Jesucristo, que es la fuente cuyo rostro hemos visto reflejado en los rostros de la gente de nuestro tiempo. Se comparten también las llamadas, la conversión para vivir el ministerio y servir a la obra de Dios como discípulos y apóstoles de Jesucristo.
Esto nos lleva a entrar en una actitud de escucha, de oración, de apertura, de salir de nosotros mismos para acoger al Señor que se nos ha revelado a partir del compartir de los hermanos del Grupo.
Este compartir en equipo nos ayudará a conocer a Jesucristo y a haceros más eficaces en la evangelización de los pobres.










