¡FELIZ PASCUA 2023!
– Palabra de nuestros lectores –
Nuestra gratitud a todos y a todas que siguen el VERDADERO DISCÍPULO desde hace años, aún cuando no pertenezcan formalmente a la Familia Espiritual del PRADO
Agradecemos al P. Vinícius Teixeira, vicentino, su saludo y felicitación fraternal
Del fracaso de la cruz brota la victoria de la Vida.
Del silencio del sepulcro resuena el anuncio de la Resurrección.
De la oscuridad de la noche despunta el alba de la Pascua.
En ti, señor, nuestros fracasos, silencios y tinieblas encuentran su sentido y se revisten de esperanza, con la única condición de que aceptemos caminar contigo, como tú caminas con nosotros pase lo que pase.
Padre Vinícius Teixeira, CM
Pascua 2023
¿Quién es el P. Vinícius Teixeira?
“Te digo quien soy: un brasileño de casi 38 años, miembro de la Congregación de la Misión (Vicentinos), con 10 años de presbítero. Ministerialmente, me he dedicado a la formación de seminaristas, la pastoral parroquial, la animación de la Familia Vicentina, las Misiones Populares, la predicación de Ejercicios Espirituales, etc. Desde hace dos años, estoy en el norte de España, al servicio de la Curia General de la Congregación, trabajando en la coordinación de un proyecto de formación permanente destinado a nuestros cohermanos esparcidos por los cinco continentes. El proyecto tiene su base en una universidad de los Jesuitas ubicada en Bilbao.
En mis primeros años de sacerdote, mientras estudiaba en París, oí hablar y leí un libro sobre el P. Chevrier y el Prado. Me ha llamado la atención la semejanza entre nuestras espiritualidades pradosiana y vicentina. De hecho, coincidimos en muchos aspectos, incluso en los dos ejes: centralidad de Jesucristo y evangelización de los pobres. Hay una enorme afinidad espiritual y apostólica entre nuestros fundadores, una verdadera confluencia de experiencias, intenciones, convicciones, compromisos. A propósito, me gustaría saber si el P. Chevrier menciona alguna vez a San Vicente de Paúl en sus escritos. Recientemente, de paso por Lyon, estuve en la sede del Prado. Ahí me han regalado unos libros preciosos que todavía tengo que leer.
Me resulta muy clara la gran contribución que el Prado ofrece a la Iglesia, proporcionando a los sacerdotes diocesanos una espiritualidad de hondura y relevancia, capaz de inspirarles una profunda experiencia de Dios y de impulsar una entrega generosa a los demás, especialmente a los pobres. Sin embargo, son pocos los que se adhieren a una propuesta como la del Prado (o de la Fraternidad Iesus Charitas). En tiempos como los nuestros, muchos prefieren quedarse en las capas más superficiales de la vocación, del ministerio, de la misión. En distintas ocasiones, incluso en tandas de Ejercicios, he sugerido a sacerdotes que se vincularan al Prado, pero no me consta que me hicieron caso. Sea como sea, seguimos sembrando, como hacéis vosotros al difundir la riqueza de vuestra espiritualidad sacerdotal.
Me quedo aquí, hermano. Perdóname si me he alargado mucho.
Con mis mejores deseos de una feliz Fiesta del Bautismo del Señor, un saludo fraternal”.
Vinícius










