– Prado Mexicano –
GUÍA PARA EL ESTUDIO DE EVANGELIO
Programación continua
Semana del 4 al 8 de diciembre 2023
“Dejarnos atraer por Jesús, que en su docilidad y obediencia al Padre y en su compasión por los últimos de la tierra, nos modela discípulos y apóstoles, para ser y hacer como Él”
“Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” (Jn. 4,34)
Introducción
Para dar continuidad a nuestra reciente Asamblea podemos hacernos una pregunta cada semana para mantener fresca la resolución que acordamos de dar pasos serios para llegar a ser un Prado constituído. Se trata de un proceso de maduración, es decir, pasar de cierta informalidad a un compromiso sostenido por la gracia, no obstante las fragilidades. Todos sabemos bien que la gracia que se implica en el compromiso en el Prado es la gracia del “Conocimiento de Jesucristo”; el Estudio de Nuestro Señor Jesucristo, el Estudio del Evangelio. No habrá madurez en el Prado sin esta primera madurez y fidelidad.
Dijo San Paulo VI en Medellín en su homilía del 24 de agosto de 1968 en la inauguración de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano:
- “No podemos eximirnos de la práctica de una intensa vida interior. No podemos anunciar la palabra de Dios sin haberla meditado en el silencio del alma. No podemos ser fieles dispensadores de los misterios divinos sin habernos asegurado antes a nosotros mismos sus riquezas. No debemos dedicarnos al apostolado, si no sabemos corroborarlo con el ejemplo de las virtudes cristianas y sacerdotales. Estamos muy observados: « spectaculum facti sumus » (1 Cor. 4, 9):
- el mundo nos observa hoy de modo particular con relación a la pobreza, a la sencillez de vida, al grado de confianza que ponemos para nuestro uso en los bienes temporales; nos observan los ángeles en la transparente pureza de nuestro único amor a Cristo que se manifiesta tan luminosamente en la firme y gozosa observancia de nuestro celibato sacerdotal; y la Iglesia observa nuestra fidelidad a la comunión, que hace de todos nosotros uno, y a las leyes, que siempre debemos recordar, de su ensambladura visible y orgánica.
- Dichoso nuestro tiempo atormentado y paradójico, que casi nos obliga a la santidad que corresponde a nuestro oficio tan representativo y tan responsable, y que nos obliga a recuperar en la contemplación y en la ascética de los ministros del Espíritu Santo aquel íntimo tesoro de personalidad del cual casi nos proyecta fuera la entrega a nuestro oficio extremamente acuciante” (Inauguración de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano).
De aquí sería posible derivar una pregunta para darnos cita esta semana en el Evangelio:
¿Cómo se me revela Jesús en estos tres textos, inmerso en la misión y alimentado en la contemplación del Padre y disponible a su obra? ¿Qué reacciones tienen los discípulos?
Mc 1, 21-39
Mc 6, 7-9; 30-46
Mt 26, 31-46
Sugerencias:
- Puesdes tomar cada texto para trabajarlo uno o dos días; fija la hora que más te sea factible y aparta ese tiempo;
- Si lo prefieres, aparta una mañana para trabajar dos o los tres textos
Recordar un posible camino:
- Al iniciar hacer un silencio y disponerte; invocar al Espíritu Santo
- Leer el texto con reposo, las veces que consideres oportunas
- Transcribir el texto en tu cuaderno o en la computadora
- Mirando la pregunta de formulada, subrayar palabras o frases enteras que te parece responden a la pregunta.
- Escribir un breve comentario tuyo sobre: ¿cómo se me revela Jesús? ¿en qué misión los ves inmerso y comprometido? ¿cómo se alimenta de la voluntad de su Padre? ¿qué hacen o piensan los discípulos?
- Escribir un breve comentario sobre ¿Cómo puedo hacer pasar a Jesucristo a mi vida?
- Hacer una breve síntesis del Estudio de Evangelio
- Terminar con la oración del Padre Chevrier
Podrías enviar tu síntesis de Estudio de Evangelio en el chat del Prado Mexicano o al correo electrónico prado.mexicano@gmail.com










