PÁGINA DE CUADERNO DE VIDA
«El Reino de Dios crece sin que nos demos cuenta”
P. Jesús Efrén Hernández Navejas
Arquidiócesis de Ciudad Juárez
Sagrado Corazón de Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo.
Hoy fui invitado a celebrar la Eucaristía por un canal local de televisión y fui apoyado por 4 personas, dos técnicos de la empresa, uno de video y otro de sonido, y dos señoras provenientes de la parroquia que coordina el servicio de la Eucaristía por TV.
Los técnicos, mostraban su claro desconocimiento de la Eucaristía, pues se la pasaron hablando por celular y con posturas por demás irreverentes; mientras que las señoras, vivieron la Eucaristía con devoción respeto, comulgando y sirviendo al sacerdote en todo lo referente a la liturgia.
Los textos del evangelio fueron las parábolas del grano de mostaza y el polvo de levadura mezclado en la harina. Dado que los técnicos están siempre en todas las misas, creo que el Reino de Dios les llegará, tarde que temprano a su corazón, porque no creo que todos los días, tengan que llamar por celular a esa hora, y al menos eso pedí en la comunión.
Doy gracias a Dios porque, su reino, ha llegado ya a las dos señoras, servidoras, que, desafiando la pandemia, salieron de sus casas para ir a servir en la televisora, a todos los fieles que ven la Eucaristía todos los días. La unción con la que leyeron las lecturas refleja cómo les ha calado hondo la Palabra en su corazón. Espero y deseo que su testimonio, incluya también en los técnicos, como lo hace un grano de mostaza y un polvo de levadura y no se diga en el pueblo de Dios que nos ve y oye.
Los agentes de pastoral estamos llamados a no caer en desestimarnos por nuestra pequeñez, a la hora de seguir anunciando el evangelio en la nueva situación pastoral que la realidad pandémica nos plantea. Estamos llamados a valorar la fuerza interna que tiene la semilla de la Palabra y del testimonio en la tarea evangelizadora.
Por eso, no me canso de rezar: Sagrado Corazón de Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo.










