– PÁGINA DE CUADERNO DE VIDA –
LA CONTEMPLACIÓN DE JESÚS FORMADOR, PASA POR LOS POBRES QUE NOS DAN FORMA DE DISCÍPULOS Y APÓSTOLES FORMADORES
Manuel Zubillaga
Ciudad de México
El tema de la Asamblea de noviembre y el ministerio actual a mis 51 años de Sacerdote.
Sin duda que el tema de la próxima Asamblea del Prado Mexicano como ha quedado fijado: “Mirar a Jesucristo discípulo del Padre, formado y guiado por su Espíritu; formador de discípulos y apóstoles en y para la misión entre los pobres” es una fuerte provocación a retomar con fidelidad, a pesar de las inconsistencias, los medios que el Prado nos ha dado para crecer en la mística apostólica que nos ha dejado como testimonio y herencia el P. Chevrier y que se recoge en la Constituciones:
“Para reconocer la presencia y las llamadas de Jesucristo, y poder colaborar en su acción anunciando a todos la Buena Noticia de la salvación, tratamos de contemplar también la vida de los hombres a la luz de la Palabra de Dios.
Al compartir la vida de los hombres y de los pueblos, aumenta nuestra capacidad para descubrir <<las semillas de la Palabra que en ella se contienen>>.Tenemos presente que el Espíritu Santo <<se anticipa visiblemente a la acción apostólica, de la misma forma que sin cesar la acompaña y dirige de diversas maneras>>.
Estamos convencidos de que una mirada contemplativa sobre la vida, continuamente avivada y purificada en la oración, es una fuente de conocimiento de Jesucristo y de dinamismo misionero”. (Const. 38).
Es por esto que quiero compartir algo de la contemplación de Jesucristo que me permiten todas las semanas los adolescentes privados de libertad de la Ciudad de México, de quienes soy capellán.
Los adolescentes privados de libertad con quienes convivo tres tardes a la semana son chicos de entre 15 y 21 años, cuando son detenidos por la supuesta comisión de un delito se les lleva al Centro Especializado de Internamiento Preventivo en donde pueden estar entre 2 o 5 meses en promedio hasta que un juez determina si quedan en libertad o se les dan medidas de privación de la libertad que pueden oscilar entre un año y hasta 4 años 11 meses, dependiendo de la gravedad del delito.
Se les puede detener a partir de los 14 años y hasta los 17 y 11 meses ya que llegando a los a los 18 años son remitidos a los reclusorios de adultos.
Tomo este texto del Evangelio de Marcos como texto que me ha inspirado hacer esta página de Cuaderno de Vida:
41Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. 42 Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. 43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: «Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros,44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir». (Mc 12,41-44).
Visita al Centro de Internamiento Preventivo del día 24 de agosto de 2023
Regularmente las tardes de visita a los centros de internamiento las hago entre martes, miércoles y jueves de 4 p.m. a 8 p.m. Como los chicos me ven entrar y salir, asistir a eventos, presidir la Oración de Taizé y la Eucaristía, me ubican fácilmente y previo al día de la visita se les pregunta dormitorio por dormitorio quiénes desearían platicar con el padre. El jueves 24 del pasado mes de agosto me dijeron que se había anotado un muchacho, cuyo nombre auténtico no revelo, pero que llamaré en esta página Yaír.
Antes de llegar a la Capilla, en donde tengo este espacio de escucha de los adolescentes, junto a la pequeña capilla del Santísimo, ya me estaba esperando este chico aompañado por un guía (policía bancario) y yo me aproxime a él para saludarlo. La directora del centro que venía conversando conmigo me dijo que este muchacho era muy aislado, que sus compañeros no convivían con él y que era de condición familiar muy pobre; su madre, él y sus hermanos, estaban en situación de calle.
Mi diálogo con Yair.
Yaír, cuéntame un poco de ti. ¿Qué edad tienes? ¿En que colonia vives? ¿Cuánto tiempo tienes por aquí? Yaír se expresó con una actitud confiada, con una ligera sonrisa pero en su mirada había pesar. Me contó que tiene 17 años, que cursó hasta el 4º de primaria y que vivía junto con su mamá y dos hermanos, uno varón con padecimientos mentales y una mujer que calificó como muy apegada a su mamá.
Su mamá y él trabajan limpiando parabrisas. José «el carpintero» “¿No es este el hijo del carpintero?” (Mt 13, 55) que enseñó su mismo oficio a Jesús, “¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanos no viven aquí entre nosotros?». Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo”.Mc 6, 3).
Poco a poco se estableció una relación de cercanía con Yaír. Me contó que se sentía muy solo, que sus compañeros hablaban de cosas que a él no le interesaban y que no le daban atención. Me dijo que vivían en la calle, que pasaban la noche resguardados cerca de una Iglesia a la que a él le gustaba entrar. “6 Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; 7 y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue” Lc 2,6-7).
Me habló de que era probable que no lo pasaran al Centro de San Fernando, en donde los adolescentes quedan privado de libertad después de la determinación del juez, lo que me indicaba que el delito no había sido catalogado como grave En ese momento miró al Cristo de la Capilla y me dijo: ahí está mi único amigo, “se retiró otra vez solo a la montaña” (Jn 6,15).
Me expresó con dolor y determinación que lo querían llevar probablemente al DIF, ya que de no pasar a San Fernando, centro de privación de la libertad, se veía difícil lo reintegraran con su madre, puesto que vive en la calle. Me comentó que él quería regresar al lado de su familia. En realidad el asunto está en proceso y no está resuelto; el delito del que se le acusa es robo y para salir en libertad con medidas cautelares y reintegrarse a la familia muy posiblemente tuviera que pagar su mamá la reparación del daño.
Cuando terminamos me dijo que quería que le regalara una cruz como la que llevaba yo puesta. Una cruz del Prado. Me la quité y se la puse. Hicimos oración ante el Sagrario y le dí la bendición.
En esta semana que concluyó en el sábado 9 de septiembre me mandó decir que si le llevaba un rosario, porque quiere aprender a rezarlo. Lo llevo el martes 12 y lo rezaremos juntos.
“Amemos rezar nuestro rosario. El rosario es el libro de todo el mundo: es el libro del sacerdote y del pueblo; es el libro del ciego; es el libro del anciano cuyos ojos se cierran a las cosas de este mundo; es el libro del sabio y del ignorante; es el libro de quienes sufren. ¡Oh! Cuando el dolor ha debilitado su cuerpo, extinguido sus facultades, le queda aún un consuelo en su rosario; cuando sus labios inmóviles no pueden decir: Dios te salve, María, todavía lo tiene entre sus manos para recordar a su madre; y cuando la muerte le ha cerrado los ojos, lleva con él a la tumba su crucifijo y su rosario para mostrar que es un hijo de Jesús y de María….”
Invoquemos a María, Reina de los ángeles, para que envíe a nuestros ángeles custodios que nos acompañen, nos alumbren, y guíen en el camino de ser “verdaderos discípulos” de su Hijo Jesús” P. Chevrier.










