– ESTUDIO DE EVANGELIO –
Y LA PALABRA SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS
Juan 1, 1-18
ORACIÓN
Espíritu de Dios, te pido que en este Estudio del Evangelio, disipes mis dudas y me guíes. Abrázame. Fecúndame en mi vida y renuévame. Libérame, aleja los fantasmas de mis miedos y confórtame.
El inicio de este texto evangélico me invita a pensar en la eternidad y en Dios Y, de Dios que es Amor, que Dios es un ser de relación, que forma una comunidad de personas: Padre Hijo y Espíritu Santo. Dios se expresa amando, dándose y recibiendo Amor. Dios se desborda de amor por sus criaturas
La Palabra de Dios se encarna en Jesús, Con su existencia me muestra el Amor de Dios
Es Dios en Jesús quien en cada uno de sus gestos y palabras se dirige a mí y me muestra su Amor y su misericordia
Juan el Bautista de vida austera es consciente de su misión. Ha sido enviado por Dios para testimoniar en favor de Jesús. Él nos dice que Jesús es el Hijo del Padre y que es la luz que ilumina todo.
Este texto me invita a contemplar el misterio de Dios, a pensar en Dios que es comunión y que se comunica. Todo es llamado a la existencia por Amor. Todo lo creado nos habla del Amor de Dios
Dios nos ofrece su vida en Jesús. Cada persona debemos responder si estamos dispuesta a dejarnos iluminar por el amor de Dios
Me invita a contemplar que en Jesús, Dios está con nosotros conoce nuestra carne, nos ama apasionadamente
Doy gracias a Dios por su Amor, porque todo me remito a su amor incondicional
Pido al Señor Jesús ilumine mi vida con su Palabra
Pido para que mi comunidad y yo podamos vivir en austeridad en disponibilidad para el servicio, en coherencia evangélica.
Contemplar el Amor de Dios en la historia y en mi historia personal, me compromete a vivir con mayor entrega y servicio










